Mª SOLEDAD ORCOYEN GOÑI
SANTA
MARIA.- Una edición limitada de cinco
botellas primat (25 litros),
-acompañadas de 75 de litro y medio- y 375
magnum del reserva 2001 ha sido la
afortunada de lucir en sus etiquetas las
obras del pintor mallorquín Ramón Canet.
Conjugar vino y arte, ése es el
objetivo, y qué mejor manera de conseguirlo
que personalizando las primat del
reserva 2001 de Macià Batle. El año pasado
el encargado de hacerlo fue el pintor
inglés Jim Bird, quien propuso a Canet para
hacer los honores en esta edición.
Buen conocedor de los caldos
elaborados por una de las bodegas más
importantes de la Isla, Canet reconoce que
«la pintura y el vino ofrecen un placer,
que ambos elementos son fáciles de conjugar
y que tanto uno como otro ayudan a vivir».
No cabe la menor duda de que su fuente de
inspiración ha sido el vino, quizá su color
rojo granate, su aroma complejo o su
sensación suave y agradable en boca pero,
en cualquier caso, lo que sí es seguro es
que «las pinturas han salido de forma
natural, intuitiva», apunta el
artista.
Cinco obras originales
visten las botellas primat, mientras que
las magnum lucen litografías de las
etiquetas originales. Tanto arte en un
mismo producto ha dado lugar a una nueva
forma de hermanar dos mundos no tan
distintos: el del vino y del arte.
Si
en 2000 fue Jim Bird quien propuso a Ramón
Canet para plasmar su arte en el vino de
Macià Batle, el próximo año será una mujer,
María Carbonero, la encargada de recoger el
testigo de Canet.