RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- El
Obispado de Mallorca no podrá acometer las
obras de reforma y rehabilitación de la
iglesia del convento de Manacor, con la
urgencia que pretendía. El Consell de
Mallorca ha iniciado los trámites para
declarar el edificio de la iglesia y el
convento como Bien de Interés Cultural
(BIC), algo que supone la suspensión de
licencias hasta que sea documentado el
grado de protección que debe tener y se
realicen los trámites que lleva implícitos
esta figura de protección
patrimonial.
La sorpresa ha sido
mayúscula en Manacor entre los directivos
de Cáritas Interparroquial, la Federación
de Asociaciones de Vecinos, entidades y
colectivos religiosos, así como los
defensores del patrimonio de la localidad,
entre otros. Todos coinciden en que
«solicitaran a la presidenta del Consell,
Maria Antònia Munar, que paralice la
tramitación hasta que finalicen las obras
de restauración», ya que «después de varios
siglos bien puede esperar un año a
otorgarle una figura proteccionista,
encaminada a conseguir dinero de
instituciones supramunicipales para
posteriores restauraciones».
El
obispo de Mallorca, Jesús Murgui, consiguió
del president del Govern, Jaume Matas, una
inyección económica a fondo perdido de
375.000 euros, para la restauración de la
iglesia del convento de Manacor. Por su
parte, el Ayuntamiento de Manacor aporta
otros 60.000 euros. Así lo ratificó el
último plenario, además, por
unanimidad.
Según los técnicos se
necesitan de manera urgente 600.000 euros
para rehabilitar la iglesia. El Govern y el
Ayuntamiento ponen el 70% del total del
presupuesto y el Obispado se encargara del
otro 30%.
Inoportuna
decisión
Sin embargo, cuando todo
ya estaba previsto para adjudicar las obras
a una empresa especializada en restauración
de monumentos, las obras, de carácter
urgente, se han visto paralizadas por la
decisión inoportuna del Consell de declarar
BIC la construcción, impidiendo así
cualquier modificación en el templo. Un
hecho que ha provocado la suspensión de
licencias hasta que se hayan firmado los
convenios que conlleva la figura
proteccionista.
Todo indica, que el
Consell promueve la figura del BIC para
incluir en los próximos años la mencionada
iglesia en los presupuestos generales de
Consell en materia de Patrimonio y
concederle ayudas para las futuras
rehabilitaciones.
Igualmente,
también se ha incoado el expediente de BIC,
con la intención de tramitar la petición de
Monumento Nacional, que, de conseguirse,
sería el Gobierno Central quien aportase
dinero para la conservación de la iglesia,
a través de la dirección general de Bellas
Artes, tal y como sucede con el claustro de
Sant Vicenç Ferrer, antiguos patios de la
iglesia y el convento en
cuestión.
Desde Manacor, este
periódico ha tenido conocimiento de que se
está organizando una plataforma para instar
a la presidenta del Consell Maria Antònia
Munar a que suspenda la declaración de BIC,
hasta que finalice la rehabilitación del
templo.