INDALECIO RIBELLES
PALMA.- La
dirección del PSIB liderada por Francesc
Antich y de la Federación Socialista de
Mallorca (FSM) que dirige Francina Armengol
se han lanzado ya a intentar imponer su
candidato a la Alcaldía de Palma por encima
de la opinión del millar de militantes del
partido y de las cuatro agrupaciones del
PSOE de la capital. El objetivo
prioritario, en estos momentos, es obtener
el apoyo y la firma de los cuatro
secretarios generales de las agrupaciones
del PSOE de Palma para que avalen al
candidato oficial y que renuncien a hacer
primarias para que sean los militantes al
corriente de pago en sus cuotas los que
decidan. Armengol y Antich están ofreciendo
a cambio la presencia de los cuatro
secretarios generales en la lista a Cort
para 2007, en posiciones relevantes para
garantizar que saldrán elegidos. A falta de
un candidato de consenso y con peso entre
la militancia, el objetivo de Armengol es
que éstos no vayan a las urnas para avalar
con su voto el candidato a la Alcaldía de
Palma para el 2007.
Ante todo
quieren conseguir que el único socialista
que ya se ha postulado en público para
concurrir a las primarias, José María
Lafuente, pueda lograr las firmas
necesarias para obligar a su convocatoria
como así obligan los estatutos. El objetivo
es aislarlo y que ninguna agrupación le
apoye. La orden viene avalada por el
secretario general del PSIB-PSOE, Joan
March, uno de los padrinos del Pacte de
Progrés que tiene en la desconocida Aina
Calvo, militante de su propia agrupación,
la minoritaria de Palma Llevant, a su
candidata. Ella ya le ha dado el visto
bueno a Antich aunque como en el caso del
diputado Antoni Diéguez saben que no serán
candidatos si hay primarias. El primer
objetivo ahora es impedir que en junio
Lafuente pueda presente su candidatura en
la Asamblea de Palma-Llevant.