INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Uno de
cinco palmesano es extranjero. Esta es una
de las principales conclusiones que se
pueden extraer del anuario de población
dado a conocer ayer por la teniente de
alcalde del Ayuntamiento de Palma, Catalina
Terrassa, que hizo público las tablas
estadísticas correspondientes al padrón de
habitantes a fecha 1 de enero de 2006.
En estos momentos la capital balear
tiene un 18% de población extranjera, un
porcentaje que la sitúa en los primeros
puestos en España de presencia de población
comunitaria y extracomunitaria. Un dato
excepcional que alcanza mayor relevancia si
cabe al situarlo en el tiempo: hace apenas
9 años, en 1997, sólo el 2,5% de los
palmesanos habían nacido fuera de la
capital.
En nueve años aquella
Ciutat que apenas sobrepasaba los 9.000
extranjeros en total, ha pasado a tener
55.252 extracomunitarios, 16.350
comunitarios y 329.270 nacidos en España.
En total a fecha del pasado 1 de enero,
400.872 habitantes, 10.000 más que en 2004
con un crecimiento del 2,6% similar, no
obstante, al incremento que se había
producido en 2003. Por tanto, y pese al
crecimiento notorio de la población que ha
tenido lugar en estos primeros años del
siglo XXI (subida de 10.000 en 10.000
habitantes) duplicando los porcentajes de
la década de los noventa (de 5.000 en
5.000), todo apunta, que la curva
poblacional comienza a estabilizarse.
Eso si en los últimos 5 años la
capital balear ha recibido a 50.000
personas lo que supone un aumento de
población del 12%. El ascenso es idéntico
al que produjo en el primer boom turístico
donde la ciudad pasó de los 133.397
habitantes censados en 1950 a los 180.576
de 1965. El crecimiento poblacional del
último lustro ha permitido pasar de los
350.000 habitantes de 2001 a los 400.000
que se contabilizan a día de
hoy.
Más densidad en el
centro
Las consecuencias de este
crecimiento poblacional se hacen notar a
todos los niveles en una ciudad que ha
crecido a lo ancho; que necesita duplicar y
triplicar toda clase de servicios para
atender a esta población, y que exige a las
administraciones públicas y, en especial,
al Ayuntamiento de Palma hacer una apuesta
por la atención y la integración de todo
este colectivo de población recién
llegada.
«Estamos haciendo un gran
esfuerzo a todos los niveles para dar
respuesta a esta realidad», indicó la
teniente de alcalde Terrassa que indicó
que, «en estos momentos es muy difícil
hacer predicciones sobre la evolución de la
población inmigrante».
Terrassa
apuntó que «el crecimiento poblacional se
está estabilizando ahora», añadió, «pero
hemos tenido un notorio efecto llamada en
estos años provocado por una oferta de
trabajo que ha atraído a esta población»,
indicó la edil.
En cuanto al reparto
de poblaciona por cada uno de los cinco
distritos de la capital hay que señalar que
es el de Llevant el cuenta con más
población, con 137.697 habitantes, seguido
de Ponent (115.315); Nord (87.764); Platja
de Palma (34.844); y Centre (25.252),
aunque esta última zona es la que tiene
mayor densidad de habitantes, con 131,6
ciudadanos por hectárea, frente a los 18,7
habitantes de media que tiene la capital
balear.
«La densidad en el resto de
distritos es mucho menor, con 33,38
habitantes en Ponent; 31,4 en Playa de
Palma; 18,11 en Nord y 13,88 en Llevant»,
indicó Terrassa, que precisó, por otro
lado, que el número de inmigrantes
procedentes de Ecuador «son el que más han
crecido en Palma desde 1999 hasta 2005,
seguido de Argentina, Colombia, Italia,
Bulgaria y Alemania», dijo.
Durante
la presentación del CD con los datos
estadísticos de la población de Palma,
Terrassa apuntó también que, respecto a las
barriadas, Son Cotoner, con un aumento de
674 habitantes en 2005 respecto al año
anterior, es la zona donde más se ha
incrementado la población, tanto española
como extranjera, informó Europa
Press.
Por detrás se sitúan Pere
Garau, con 603 personas más, y Les
Meravelles, con 379. Del total de altas
producidas en la ciudad en 2005, la mayoría
son españoles, con un aumento del 45 %
respecto a 2004, mientras que el número de
inmigrantes no comunitarios creció en un
44,44% y en un 10,44% los procedentes de
otros tantos países de la Unión
Europea.
Echando la vista atrás como
siempre hay que hacer en cualquier análisis
estadístico, en 1997 la población
extracomunitaria creció un 2,63%; la
comunitaria un 3,88% y los nuevos españoles
recién llegados fueron el 93,4%. Un
panorama diametralmente opuesto al de hoy.
El mayor incremento en la llegada de
población extrajera no procedente de la
U.E. se produjo curiosamente entre los años
1999 y 2000. En sólo un año aterrizaron en
Palma más de 5.000 personas pasando de los
2.318 contabilizados en 1999 a los 7.798
que lo hicieron en el año 2000.
El
año pasado fueron 10.322 extracomunitarios,
2.424 comunitarios y más de 10.000 personas
procedentes de diferentes comunidades
autónomas las que se empadronaron en la
capital balear.