CIUTADELLA.- Una oscilación del nivel
del mar que alcanzó los dos metros y veinte
centímetros obligó a cerrar ayer el puerto
de Ciutadella. Se trata de la primera
rissaga de la temporada, que se
produjo sobre las nueve y media de la
mañana. El fenómeno llegó por sorpresa.
Mientras normalmente la alerta llega dos o
tres días antes, ayer llegó apenas unas
horas antes de la rissaga. A pesar
de la magnitud del fenómeno, éste provocó
daños materiales de poca importancia en
algunas embarcaciones que estaban
amarradas. Al cierre de este periódico, la
rissaga era ya casi inapreciable pero la
alerta no se había desactivado.
Las
rissagues suelen presentarse en el
puerto de Ciutadella en verano, cuando el
aire africano, muy cálido, es empujado por
encima del aire mediterráneo, más fresco.
La inestabilidad y los vientos fuertes del
sur-oeste en niveles atmosféricos altos
contribuyen a la creación de
rissagues.