MAÓ.- El equipo de gobierno del
Ayuntamiento de Sant Lluís recibe una media
de un contencioso cada 11 días. Este es el
balance que hizo ayer el PP del actual
mandato del alcalde de la ciudad, Llorenç
Carretero. Estas declaraciones se producen
tras que un juzgado de lo
contencioso-administrativo de Palma anulara
el acuerdo del Pleno del Consistorio que
procedía, por segunda vez, a la
adjudicación definitiva del primer concurso
de venta de parcelas municipales en el
polígono industrial. La primera vez fue en
2005 al constatarse irregularidades en la
composición de la mesa de contratación.
El PP aseguró que el Consistorio ha
recibido 94 contenciosos desde el inicio de
la legislatura. Y detallaron: en 2003 se
presentaron 9, al año siguiente 43, 22 el
año pasado y 20 más en lo que llevamos de
año. Según la portavoz del grupo popular en
el Ayuntamiento de Sant Lluís, Maruja
Vaíllo, «esta situación es escandalosa».
De hecho, aseguró que los gastos
jurídicos han superado con mucho la partida
presupuestada para este aspecto. Y es que
informó que en 2003, el presupuesto era de
18.000 euros mientras que los gastos se
dispararon hasta los 54.000. Al año
siguiente, se gastaron finalmente 63.500
cuando estaban previstos 18.000. Para el
año pasado la partida prevista era de
36.000 euros y todavía está pendiente la
liquidación de presupuesto. Para este año
se dispone de una partida de 70.000 euros.
«A estos gastos hay que añadir la nómina de
un abogado», añadió.
De los 94
contenciosos, el Ayuntamiento sólo ha
ganado seis o siete, según los
populares. Además, aseguran que
todos los procesos hacen referencia a
urbanismo, siendo Carretero el responsable
en esta materia. «Es desesperante que en
cada pleno nos de cuenta de un nuevo
contencioso», explicó.
El concejal
del grupo popular en Sant Lluís, Cristóbal
Coll, afirmó que el alcalde debe llegar a
acuerdos con los ciudadanos «en lugar de
que nos pongan un contencioso». Y es que
«es incapaz de llegar a consensos»,
concluyó.