JUAN RIERA ROCA
PALMA.- «La
central CCOO ha convocado una huelga
indefinida en el sector del transporte
sanitario urgente a partir del próximo 1 de
junio, que dejará a Baleares sin servicios
de ambulancias programados y de emergencias
durante ocho horas diarias». Así comenzaba
la agencia Efe un despacho fechado
el pasado día 16 a las 11.53
horas.
El contenido esencial de este
enunciado, que hemos querido reflejar de un
medio tan telegráfico y aséptico como es
siempre la agencia Efe, había sido
«olvidado» ayer por Alejandro Juárez,
responsable de acción sindical de CCOO,
como se desprende de las declaraciones
durante una concentración de
protesta.
Juárez respondió airado a
una pregunta de este periódico sobre la
moralidad de dejar Mallorca sin ambulancias
durante 8 horas diarias que «nosotros no
vamos a dejar a nadie desatendido; ¿es que
alguien puede creer que si hay un accidente
no va a ir ninguna ambulancia? No entiendo
que nos haga esta pregunta».
No quedó
claro si el lapsus lo sufrieron los
compañeros de Juárez en la rueda de prensa
del martes de la semana pasada o es que se
ha realizado una autocrítica y se ha dado
marcha atrás a la huelga salvaje. En
cualquier caso es una buena noticia que
nadie pretenda ya dejar Mallorca sin
ambulancias urgentes durante 8 horas al
día.
El regreso de García
Ruiz
CCOO ha convocado una huelga
general e indefinida en el sector de las
ambulancias públicas y privadas que
comenzará el 1 de junio si las partes
implicadas -la Conselleria, la actual
concesionaria del transporte de enfermos
para el Ib-Salut, la futura concesionaria y
el propio sindicato- no alcanzan un acuerdo
pronto.
El 16 de mayo -ayer hizo una
semana- CCOO anunció esta huelga,
desencadenada por el hecho de que el futuro
concesionario de las ambulancias urgentes
de Mallorca sea el empresario José María
García Ruiz, que hace tres años evitó que
el convenio vigente en las ambulancias del
Ib-Salut lo fuera para todo el
sector.
Desde CCOO se anunció el
martes de la semana pasada una huelga para
conseguir que los trabajadores de la actual
concesionaria, que serán subrrogados a la
nueva, mantengan las mismas condiciones
laborales, y para que de una vez se alcance
un convenio sectorial suficiente para este
colectivo profesional.
Las
conversaciones mantenidas tras el inicio
del conflicto con los representantes de
García Ruiz, que calificaron de «tan sólo
telefónicas» y poco más, han sido
considerados insuficientes, máxime porque
aunque el empresario parece dispuesto a
mantener las condiciones en la concesión no
acepta hacerlo fuera.
Sin embargo,
eso no basta para que cese el conflicto,
dado que la segunda exigencia de CCOO es
que se negocie de una vez un convenio
sectorial suficiente. El convenio vigente
en la concesionaria del servicio de
ambulancias fue proclamado sectorial, pero
García Ruiz lo impugnó judicialmente,
diciendo que no se sentía representado en
la negociación. Por eso sólo existe la
obligatoridad de aplicarlo en esa empresa,
no en el contexto general del sector del
transporte de enfermos de Baleares.