PALMA.- Unos 350 ciudadanos, entre ellos
intelectuales, artistas, dirigentes de
asociaciones y profesionales, se han
constituido en plataforma para reivindicar
la creación de un «bloque progresista»
integrado por el PSM, Alternativa EU-EV y
ERC de cara a las elecciones autonómicas y
locales de 2007.
En un comunicado,
miembros del colectivo aseguraron ayer que
«la unión de los partidos progresistas,
soberanistas y alternativos en un
candidatura electoral conjunta aseguraría
la utilidad de todos los votos progresistas
y potenciaría una movilización social a
favor del cambio político», informa
Efe.
Entre los integrantes de
la plataforma se encuentran escritores como
Antonia Vicens o Sebastiá Alzamora;
promotores culturales como Jaume Corbera y
Antoni Artigues; los ecologistas Onofre
Rul.lan e Ivan Murray; o las profesoras
universitarias Catalina Cantarellas y
Margalida Capellá (que actúa como
portavoz).
Otros de los miembros son
los músicos Joan Moll y Pau Debon; los
historiadores David Ginard y Pilar Arnau;
así como editores, sindicalistas,
dirigentes vecinales, profesionales de la
enseñanza y el trabajo social y miembros de
entidades ciudadanas.
La plataforma
ha elaborado un manifiesto en el que
critica que los tres años de gobierno del
PP «con el apoyo imprescindible» de UM se
han traducido en «una destrucción del
territorio a una escala sin precedentes»,
en un «ataque a la lengua catalana» y a los
servicios públicos «esenciales» y al
«cierre de empresas no vinculadas al
oligopolio de la construcción».
En
el texto, la entidad considera que es
posible dar un vuelco al escenario político
y derrotar al PP, si bien «la fragmentación
del espacio electoral progresista y la
tendencia a la bipolarización amenazan
seriamente que esta voluntad pueda tener
expresión en la futura composición de las
instituciones autonómicas».
«Dar
un vuelco»
«La experiencia de la
coalición Progressistes per les Illes
Balears en las elecciones del 2004 demostró
la existencia de una fuerte demanda social
favorable a la confluencia de esfuerzos
entre las organizaciones políticas
procedentes de las diversas tradiciones del
nacionalismo progresista y la izquierda
alternativa», añade. Es por ello que hace
un llamamiento a los citadas fuerzas
políticas para que den a Baleares una
«alternativa electoral y parlamentaria
unificada que haga posible un cambio
político hacia una sociedad más justa,
cultura y soberana, y un progreso más
sostenible» para las islas».
Por otra
parte, el PSM anunció ayer que defenderá en
su XVIII congreso, que se celebra el
próximo fin de semana en Palma, que la
inmigración es una de sus «políticas
estrella», ya que entiende que no se puede
«edificar un proyecto nacional» sin la
participación de la población inmigrante o
«al margen» de ella.