JOSÉ M. DE
LAMO
EIVISSA.- El presidente
de la Federación Hotelera de Eivissa y
Formentera, Pedro Matutes, manifestó ayer
su «alegría» por el hecho de que el texto
del nuevo Estatuto de Autonomía de Baleares
incluya en su articulado la posibilidad de
que los consells insulares puedan lograr
plenas competencias en promoción turística
en el exterior «porque es algo que hemos
pedido en infinidad de
ocasiones».
Pese a esta buena
noticia, Matutes recordó que con esta
competencia, que llegaría a las
instituciones pitiusas siempre que el
Congreso de los Diputados apruebe el texto
en los términos en los que está redactado
actualmente, «viene también la
responsabilidad, que en todo momento será
nuestra». «Ya no se podrá decir que las
cosas se hacen mal porque las hacen desde
fuera», aclaró el presidente de los
hoteleros pitiusos.
Matutes calificó
a su vez de «muy importante» saber qué
pasará una vez transferida la competencia
de promoción del turismo en el exterior con
Turespaña, órgano encargado en la
actualidad de estas atribuciones, «y qué
tipo de coordinación va a haber, porque hay
que recordar que existen las oficinas de
turismo en el extranjero que gestiona la
propia Turespaña».
Otro factor
importante para el dirigente de la
Federación Hotelera es la dotación
económica que traiga aparejada esta nueva
competencia «ya que sin dinero es muy
complicado poder sacarla
adelante».
El presidente de Fomento
del Turismo, José Tur Olmo, manifestó
también su conformidad con esta posibilidad
«pero siempre que estas competencias
vinieran debidamente dotadas
económicamente».
Tur Olmo recalcó la
importancia de que la promoción turística
se planifique desde la isla de Eivissa
«porque nosotros sabemos lo que queremos,
lo que necesitamos y en qué situación se
encuentran los países
competidores».
Hay que recordar que
el Partido popular, en su programa
electoral con el que se presentó a las
últimas elecciones municipales y
autonómicas, incluía como una de sus
promesas la transferencia de las
competencias de promoción turística en el
exterior. Sin embargo, esta promesa todavía
no se ha podido llegar a cumplir porque
esta atribución continúa a día de hoy en
manos del Estado, a través de
Turespaña.
Cuando en 1983 el Gobierno
traspasó a la Comunidad Autónoma de
Baleares las competencias en turismo se
reservó la de promoción exterior. Desde
entonces tanto el Govern balear como los
consells insulares y los ayuntamientos del
archipiélago han destinado recursos propios
para dar a conocer las islas en el
extranjero como destino
turístico.
Con la aprobación del
nuevo Estatuto, estas competencias pasarían
al Govern, que las transferiría de
inmediato a las corporaciones de Mallorca,
Menorca y las Pitiüses.