PEDRO BONET
PALMA.- El responsable
del Institut Municipal d'Esports (IME) del
Ayuntamiento de Palma, Rafael Durán,
recibió ayer a las fuerzas vivas del
Atlético Baleares, con su presidente, Damià
Estelrich, al frente. La intención era
conocer de primera mano los problemas que
surgieron entre la directiva blanquiazul y
el presidente de la Procampo, Jeroni Petro,
que desencadenaron la dimisión del
empresario su posterior vuelta
atrás.
A la reunión, que despertó una
gran expectación, asistieron en
representación del club de la Vía de
Cintura Damià Estelrich junto con Jeroni
Petro, Llorenç Pou -en representación de
Mathias Kuhn, que no pudo acudir-; el
abogado del club, Toni Bennàssar, y el
responsable máximo del fútbol base,
Fernando Crespí. También acudió el
presidente de la Federación Balear de
Fútbol, Miquel Bestard, muy preocupado por
el cariz que habían tomado los
acontecimientos en los pasados
días.
Por parte del Ayuntamiento,
Rafael Durán mantuvo un cambio de
impresiones y fue informado de todos los
pormenores. También se le explicó
puntualmente el acuerdo alcanzado entre las
partes en las últimas horas, al que Durán
ha colaborado intensamente. El regido r se
mostró muy satisfecho porque finalmente
todo se resolvió satisfactoriamente. «Aquí
no hay ni vencedores ni vencidos», dijo
Durán antes de agradecer tanto a Estelrich
como a Petro su labor para que «quien salga
ganando sea el Atlético
Baleares».
Durán confirmó que hoy
mismo se pondrán en marcha los trabajos de
implantación del césped artificial y el
resto de reformas del Estadio Balear, que
habían sido paralizadas el pasado viernes.
Por último, Durán se felicitó de que más de
100 niños pueden retomar sus actividades en
el fútbol base blanquiazul, «ya que es una
gran labor social y de integración».
Estelrich y Petro se fundieron en un abrazo
que permitirá que, a partir de ahora, la
secretaría técnica y el fútbol base se
pongan a trabajar de cara a la temporada
que viene y recuperar así el tiempo
perdido.