M. A. RUIZ
PALMA.- Esquerra
Republicana de Catalunya (ERC) ya utiliza
el dominio .cat en sus principales actos
públicos como símbolo de la soberanía de
los Països Catalans. ERC ha incorporado el
.cat a los distintivos de su partido para
animar a los internautas a utilizarlo, como
se puede comprobar en la fotografía que
acompaña a esta página, correspondiente a
una rueda de prensa ofrecida por Josep
Lluís Carod-Rovira esta misma
semana.
Siguiendo los pasos del
partido independentista, tanto el Parlament
balear, gracias al voto decisivo del PP,
como el Consell de Mallorca ya han adoptado
este dominio de Internet para utilizarlo en
sus páginas web.
Para predicar con el
ejemplo, ERC ya utiliza el .cat en su
página web (www.esquerra.cat), a la que
también se puede utilizando el dominio
.org. En cambio, el partido independentista
no ha querido contratar el dominio .es
correspondiente a España, lo que ha
aprovechado un grupo de particulares para
usarlo en una web que denuncia los abusos
del nacionalismo en Cataluña.
No en
vano, la iniciativa de crear el .cat partió
de ERC, que en octubre de 1996 logró que el
Parlamento catalán aprobara una resolución
exigiendo «un dominio propio y diferenciado
para los servidores de Internet residentes
en Cataluña». ERC reivindicaba inicialmente
la creación del dominio .ct, pero el
Gobierno español vetó la propuesta pues los
dominios de sólo dos letras están
reservados a los países
independientes.
Para salvar este
obstáculo, y sin renunciar a lograr en el
futuro el .ct como distintivo de nación,
varias entidades agrupadas en la Fundació
PuntCAT optaron entonces por reclamar el
dominio .cat, que fue aprobado
definitivamente el pasado mes de septiembre
por el órgano regulador ICANN.
Buena
prueba de que ERC considera el .cat sólo
como un primer paso para alcanzar su
objetivo final, el pasado mes de marzo
logró sacar adelante una nueva resolución
en el Parlamento catalán, junto a CiU, para
exigir el dominio nacional .ct. Para
justificar esta petición, la diputada
independentista Teresa Aragonés argumentó
que Cataluña es «un territorio sin Estado»
y comparó su situación con Gibraltar,
Palestina y Groenlandia, que ya tienen
dominios nacionales de sólo dos letras.