M. A. RUIZ
PALMA.- El partido de
Maria Antònia Munar consumó ayer su enésimo
desplante al president Matas. El secretario
general de Unió Mallorquina, Damià Nicolau,
afirmó ayer que, si se dan las condiciones
oportunas tras las elecciones autonómicas
de 2007, su partido estaría «encantado» de
volver a pactar con el PSIB de Francesc
Antich para reeditar el Pacte de
Progrés.
Unas palabras que chocan con
la voluntad del president Matas, quien
reiteradamente ha insistido en que el PP
volverá a pactar con Unió Mallorquina en
2007, aunque logre mayoría absoluta para
gobernar en solitario.
Sólo en las
últimas semanas, en declaraciones a EL
MUNDO/El Día de Baleares, el presidente del
PP de Mallorca, Pere Rotger, y el portavoz
parlamentario Joan Huguet han matizado a
Matas aclarando que si el PP logra mayoría
absoluta en Mallorca la presidencia del
Consell debe corresponder a este partido, y
no a Munar.
En declaraciones a la
Cadena Ser, Damià Nicolau recalcó ayer que
la presidenta Munar mantuvo en todo momento
«muy buenas relaciones» con Antich durante
la etapa del Pacte de Progrés. Las
relaciones no eran tan buenas, en cambio,
con el PSM, Esquerra Unida y Els Verds,
pues Unió Mallorquina abortó algunas de las
principales iniciativas del Pacte en
materia de política territorial.
Vicens censura a
Muñoz
Ya el pasado jueves, Munar
felicitó con aparente ironía al líder del
PSIB por si designación como candidato a la
presidencia del Govern, destacando que «es
una persona con la que me llevo muy bien.
No le votaré, pero estaré encantada de su
candidatura y le deseo lo mejor».
Por
su parte, el secretario general del PSM,
Biel Vicens, también se mostró ayer
dispuesto a reeditar el Pacte de Progrés en
2007, aunque destacó la necesidad de «no
cometer determinados errores» del pasado.
Por este motivo, consideró que sería
necesario «un grado de lealtad y cohesión
muy importante» en el nuevo Pacte, en el
que cada partido debería contar con una
representación proporcional a su peso
electoral.
Aunque eludiendo entrar en
polémica, Vicens pidió «prudencia y
lealtad» en el seno de su partido, después
de que el portavoz nacionalista en Cort,
Pere Muñoz, calificara de «ridícula» la
candidatura presentada por Gabriel Barceló
a la Secretaría General del PSM. «En el PSM
nadie hace el ridículo», indicó Vicens.