El informe elaborado por el jefe de
gabinete del presidente del Parlament
apunta otra diferencia esencial entre el
dominio .es correspondiente a España y el
catalanista .cat.
El primero
está administrado por el Gobierno español,
a través de la Secretaría de Estado de
Telecomunicaciones, dependiente del
ministro de Industria y Turismo, José
Montilla. Por tanto, la empresa estatal
Red.es es la encargada de conceder las
direcciones de Internet que usan el
.es.
En cambio, el .cat
pertenece a una nueva categoría de dominios
gestionados por patrocinadores. Por tanto,
es una entidad privada, en este caso la
Fundació PuntCAT, la encargada de conceder
los dominios .cat. Es a esta entidad a la
que se dirigirá el Parlament para pedir el
nuevo dominio, según el acuerdo aprobado
ayer por la Mesa.
Al
respecto, Pere Rotger indicó ayer a este
diario que el Parlament renunciará
automáticamente al .cat si tiene constancia
de que la Fundació PuntCAT «se niega a
conceder este dominio a algún ciudadano de
Baleares que lo haya solicitado. No
permitiremos que ningún balear sea
discriminado», añadió, siguiendo las
recomendaciones incluidas en el informe de
Francisco Ponce.