G. CORRAZO /
M. CERDÓ / E.
COLOM
INCA/SINEU.- La jueza
que instruye el caso de desfalco de las
arcas municipales de Sineu decretó ayer la
prisión incondicional para la recaudadora
del Ayuntamiento, Martina Gelabert. La
imputada prestó declaración durante cinco
horas en los juzgados de Inca y negó todas
las acusaciones, pero su testimonio no
evitó que la jueza, Pilar Anguita, viera
indicios suficientes de delito y que
decretara el encarcelamiento sin
fianza.
A medida que el proceso
judicial sigue su curso, también se van
conociendo más detalles sobre los negocios
que la recaudadora tenía en Sineu. El
último de ellos, que hasta hace tan sólo
medio año administraba un restaurante de
cocina vasca con el ex alcalde y líder de
Unió Mallorquina en el municipio, Josep
Oliver Amengual, más conocido en el pueblo
por el apodo de Pavarotti.
El
local se llama Sa Penya y está cerrado
desde hace varios meses. Oliver confirmó
este dato ayer en declaraciones a este
diario, pero no quiso hacer otro tipo de
valoraciones hasta que el juez se haya
pronunciado definitivamente sobre el caso.
Además, hace cinco años, Gelabert y Oliver
también regentaron el celler Can
Font, situado en la Plaza Mayor de Sineu.
De hecho, la recaudadora sigue siendo en la
actualidad la propietaria del
mesón.
La investigación del desfalco
de las arcas municipales y el posterior
encarcelamiento de Gelabert han levantado
un escándalo en el Sineu. Varios vecinos
reconocieron ayer en declaraciones a este
medio que en el pueblo no se habla de otra
cosa. Hay opiniones para todos los gustos,
pero en general ninguna de ellas va en
favor de la recaudadora, a la que acusan de
haberse embolsado el dinero de los
sineuers y de haber empeorado la
situación de endeudamiento del
Ayuntamiento.
Por su parte, el
fiscal, Pedro Horrach, consideró que hay
indicios suficientes de que la recaudadora
dispuso de dinero del Ayuntamiento para
asuntos personales y notificó que en el
ámbito policial seguirán las
investigaciones. Horrach estimó que los
cargos políticos del Consistorio también
podrían tener responsabilidad y por ello
llamará a declarar en los próximos días al
alcalde, el regidor de Hacienda Guillem
Fuster, y el interventor
municipal.
Desorden
El
abogado de la defensa, Eduardo Valdivia,
inisitió en que su cliente ha negado
haberse apropiado de dinero del
Ayuntamiento y basó su argumentación en que
la recaudación del municipio funciona de
una manera desordenada. Según el abogado,
Gelabert es funcionaria administrativa y
cobraba por cumplir con sus funciones.
Valdivia añadió que «ha habido un
funcionamiento negligente del departamento
de recaudación y punto, no es
responsabilidad suya». Según el letrado,
este «mal funcionamiento» de la
administración municipal sería anterior al
año 1999. El abogado defensor anunció que
recurrirá la sentencia -tiene tres días de
plazo para hacerlo- y que pedirá una fianza
o la libertad. Valdivia estima que la
imputada podría estar libre en dos
semanasen caso de prosperar su petición.
El juicio podría demor arse un año,
tiempo en el que, si no prospera el recurso
de la defensa, Gelabert permanecería en
prisión. En ese caso, sería juzgada por un
tribunal popular en Palma. La reacción de
la imputada al saber de su situación fue de
«sorpresa», según expresó su abogado
defensor.
El fiscal, por su parte,
aseguró que Gelabert niega haber autorizado
pagos por obras del Ayuntamiento, pero
encontró indicios de que se apropió de
dinero público. Como contrapartida,
insistió Horrach, no hay documentos que
justifiquen los egresos y que hay
reintegros que no se han podido comprobar
en la caja. La indagada reconoció tener
disponibilidad del dinero de las cuentas,
pero negó que fuera en beneficio
propio.
La volatilización de 85
millones de las antiguas pesetas fue
detectada por recientemente por unos
auditores, que examinaron las cuentas del
municipio. La investigación de develó que
desaparecieron 6.010 euros en 1999, 37.300
en 2000, 93.700 en 2001, 87.700 en 2002,
85.400 en 2003, 33.800 en 2004 y 3.450 en
2005. A todas estas cantidades hay que
sumar los intereses. Con todo, los 507.663
euros suman un 20% del presupuesto anual
del Ayuntamiento y abarcan 6 años, aunque
no se descartan posibles desvíos
anteriores.
La detención de Martina
Gelabert se produjo el pasado sábado a las
doce y media de la mañana. Dos coches
patrulla de la Guardia Civil irrumpieron en
la vivienda de la calle Sant Francesc donde
vive la recaudadora municipal. Allí les
esperaban tres agentes de la Policía
Judicial dentro de un Citroen C4.
Los
agentes del Instituto Armado trasladaron
inmediatamente a la sospechosa hasta la
Comandancia de Palma, lugar en el que
permaneció durante todo el sábado tras
empezar a prestar declaración.
El
nombre de la detenida llevaba días
apareciendo en los periódicos.
Circunstancia que sin embargo no parecía,
hasta el sábado, haber alterado su vida
cotidiana. En la localidad se la tiene como
una persona sencilla. Sin ir más lejos, el
pasado miércoles 5, día de mercado en Sineu
-uno de los más multitudinarios y
emblemáticos de Mallorca-, se la podía
encontrar rodeada de amigos y clientes en
el celler de Can Font que regenta.
La sospechosa nunca ha querido decir
palabra sobre el escándalo en el que se ha
visto envuelta. Ni para afirmar ni para
desmentir ninguna de las acusaciones que
circulan acerca de su persona. Gelabert
llevaba dos meses de baja en su plaza del
Ayuntamiento, que ha ocupado durante una
década y que no es cuerpo funcionarial sino
personal laboral. Fuentes municipales
cifraron ayer en unos 800 euros su sueldo
en el Ayuntamiento. Aparte, en la
actualidad tiene dos pensiones de
viudedad.