R. G.
MANACOR.- El delegado
municipal de Turismo del Ayuntamiento de
Manacor, Bernat Amer (AIPC), prohíbe a
todos los restaurantes que se publiciten en
las oficinas de turismo e información de
Manacor, s'Illot, Porto Cristo y Calas de
Mallorca durante esta temporada
turística.
Según Amer, las empresas
privadas no pueden ocupar un espacio y unos
servicios que están destinados a la
información general del turismo y las
características de la zona.
La
postura de Amer ha levantado una gran
polémica en el sector de la restauración,
ya que los empresarios preparaban unos
planos informativos de una ruta
gastronómica en los citados núcleos del
litoral, además de sus respectivas tarjetas
para explicar llegar a ellos.
Todo el
mundo sabe que los restaurantes del litoral
manacorí se han puesto de moda desde
las sonadas visitas de, por ejemplo, la
Familia Real, el Fiscal general del Estado
Conde-Pumpido, el presidente del SCH Emilio
Botín o la cantante Paloma San Basilio,
además de numerosos deportistas de elite,
actores, políticos o empresarios.
Hoy
mismo, en las oficinas del Ayuntamiento de
Manacor se registrará una solicitud
dirigida al alcalde Antoni Pastor para que
tome cartas en el asunto y haga rectificar
a su segundo teniente de alcalde, delegado
de Turismo y número dos de AIPC,
Bernat Amer, ya que, sostienen, el citado
edil provoca un agravio comparativo con su
postura. No en vano, prohíbe que se
publiciten todo tipo de empresas privadas
de la restauración y sin embargo permite un
despliegue impresionante de publicidad de
las empresas de perlas, de las Cuevas, de
Costa Nord, de La Granja de Esporles, del
autosafari, del Casino Paladium, de
excursiones marítimas en golondrinas y de
otras muchas firmas privadas.
La
petición de los restauradores va encaminada
a que se permita a todos la exposición de
su publicidad. Empresas turísticas como en
la actualidad y restaurantes ahora
prohibidos, ya que por las cuatro oficinas
de información y turismo del término
municipal de Manacor pasan al año miles de
personas, de las cuales en torno a un 30%
solicita información sobre restaurantes, al
margen de excursiones, playa otras ofertas
culturales.
Los propietarios de los
restaurantes aseguran que «o todos moros o
todos cristianos». A nadie debe molestar
que un pequeño espacio de las oficinas se
destine a un simple plano de la ruta
gastronómica del litoral con cuatro
tarjetas para que los solicitantes
voluntarios sitúen con precisión la
perfecta orientación. Nadie quiere ni
pretende que la actual publicidad de los
demás negocios expuestos sufra modificación
alguna, sino que las oficinas cubran todos
los sectores.