RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- Nuevas
pintadas en la fachada de la sede central
del PP de Manacor. En esta ocasión acusando
e insultando a la agrupación local. «Hijos
de puta» y «putos fachas», como en las dos
últimas veces en menos de 20 meses. También
se vertió en la acera de la Calle Oleza, en
la misma puerta de entrada de la sede de
los populares, un saco de
excrementos de vaca. Los hechos se
realizaron en la madrugada del pasado
sábado al domingo aprovechando las noches
de marcha de fin de semana en la capital
del Llevant.
Al lado de la sede del
PP de Manacor hay un colegio religioso. Las
monjas, que oyeron las risas y burlas de
los autores, aseguraron a miembros del PP
que todo fue muy rápido y que en tan sólo
varios minutos se hicieron las pintadas,
depositaron los excrementos y se marcharon
en dirección la cercana Plaza Ramón Llull.
Todo indica, según primeros informes, que
se trataba de al menos tres participantes:
el pintor, el chófer y una tercera
persona que tiró el saco de boñigas,
esparciéndolo en tres metros de
acera.
La Policía Local avisó a
primera hora de la mañana del domingo al
presidente del PP de Manacor, Antoni
Pastor; a la secretaria general, Catalina
Sureda, y al portavoz del partido a nivel
local, Llorenç Bosch. Ante el inaguantable
olor que desprendían los excrementos se
procedió de urgencia a retirarlos y limpiar
la acera.
Las pintadas se borrarán
durante la mañana de hoy, ya que por ser
festivo el domingo no se quiso molestar al
encargado de repintar la fachada, que se ha
visto obligado a hacerlo al menos cuatro
veces en los últimos dos años.
En las
últimas tres ocasiones, las pintadas tienen
la misma letra y una conexión común: que al
lado de la cerradura se pinta un círculo
rojo de grandes dimensiones, imitando a una
diana, como si se quisiese insinuar «Os
tenemos a tiro».
«Responder con
trabajo»
Hace tres meses se
realizó la última pintada en la sede del PP
de Manacor y el comité ejecutivo decidió
limpiar la acera y la fachada y no dar
ningún tipo de publicidad a los vándalos.
Por eso se mantuvieron los hechos en el
anonimato y, al contrario de ayer domingo,
nadie supo de la penúltima
agresión.
Esta vez, sin embargo,
Antoni Pastor y Catalina Sureda han
declarado que creen «firmemente y sin
titubeos en la democracia, por eso los
violentos y los impositores no cambiarán la
filosofía de un partido que tiene como
bandera la constitución y la libertad de
pensamiento y de ideas, en sana competencia
y debate hacia la pluralidad».
Sureda
y Pastor pedirán a la Policía Local y
Nacional que abran una investigación sobre
los reiterados hechos vandálicos contra su
fachada y acera y extremen las medidas de
seguridad. «Porque no es de recibo que en
tan sólo tres años, cuatro han sido las
veces que se intenta intimidar a un partido
democrático, constitucional, plural y
defensor del sano debate de las ideas sin
imposición de nadie y respetuoso con la voz
de las urnas».
Enterados de la
gamberrada, la mayoría de concejales,
miembros del Comité ejecutivo, de la Junta
Local, simpatizantes y numerosos amigos
coincidieron en «que es un día triste,
porque la crispación sólo genera
enfrentamientos desagradables». Pero
dejaron claro que, «como siempre», estas
provocaciones serán respondidas «con
trabajo y respeto ciudadano».