Los posibles restos humanos que se
encuentren en las tumbas expropiadas serán
exhumados y guardados en una caja
convenientemente identificada. Aunque la
Ley permite su enterramiento en una fosa
común, al no tener noticia alguna del
titular del nicho, la dirección de la EFM
ha decidido conservarlos en primera
instancia.
Según el contenido del
decreto publicado por Cort en el BOIB a los
propietarios de los derechos de la unidad
funeraria «se le otorgan 15 días para que
opten por la reinhumación de los restos y
cadáveres sobrantes en la unidad de
enterramiento en otra de su designación,
siendo de su cuenta los gatos que se
produzcan como consecuencia de ello», se
indica.
Todo apunta que todas las
notificaciones publicadas en el BOIB darán
resultado negativo ya que durante un año la
EFM ha intentado contactar con los
titulares sin conseguirlo. Por tanto, en
los próximos días Cort comenzará los
primeros trabajos de desenterramiento de
las tumbas de Son Valentí.