Varios voluntarios de la Cruz Roja se
adelantaron a los acontecimientos y antes
de que el Paseo Marítimo se pusiera a rugir
ya estaban apostados en la zona repartiendo
dípticos informativos.
La
iniciativa formaba parte del inicio de la
campaña 'Controla' destinada a informar y
prevenir a los jóvenes consumidores sobre
los peligros del alcohol y las drogas y que
tendrá una duración prevista de cuatro
semanas.
Así, los voluntarios
realizaron unas 500 encuestas y difundieron
información sobre estas cuestiones a la vez
que todo tipo de motivos sobre la
conveniencia de una actitud responsable en
cualquier práctica.
La
coordinadora de Cruz Roja Juventud de
Baleares, Vanessa Colomar, añadió que las
encuestas se hallan encaminadas a conocer
la gestación y el proceso de desarrollo de
este tipo de convocatorias, así como
descubrir el tipo de acicates que estimulan
a los jóvenes, su percepción del
pensamiento de los adultos sobre el tema en
cuestión y su nivel de conocimientos sobre
los riesgos que conlleva el consumo de
alcohol.
Además, los
panfletos ofrecían a sus destinatarios
«alternativas de ocio» al botellón, seña de
identidad generacional de una juventud que
apunta a los «excesivos» precios de las
copas en los bares como principal causa de
la existencia de este fenómeno
urbano.
Así, lo que se
pretende, según Colomar, es desentrañar las
verdaderas motivaciones de los jóvenes con
tal de se pueda «conocer en profundidad
este fenómeno y buscar posibles
soluciones».
La campaña no se
limita a advertir sobre el consumo de
alcohol, tabaco y drogas ilegales. Entre
cestos repletos de condones se podían
encontrar dípticos informativos sobre la
sexualidad: un recorrido sobre los riegos
sobre relaciones sin protección jalonaban
unos panfletos destinados a una juventud
sobre la que constantemente planea la
sombra del sida.
Con toda
probabilidad, al preparar los folletos los
organizadores tendrían en mente la
'macroorgía' que presuntamente tendrá lugar
el próximo sábado 22 en la playa de Portals
y que pretende reunir a miles de asistentes
bajo el reclamo de emular las célebres
orgías de las playas de Río de
Janeiro.