| |
|
IMPRESIONES
La derecha siempre víctima y nunca protagonista de actos vandálicos
Dianas, insultos -«hijos de puta»,
«putos fachas»- y boñigas de vaca volcadas
en la sede del Partido Popular de Manacor
constituye una nueva muestra del vandalismo
que anida en una democracia que es
tolerante con los intolerantes.
Significativamente, puede establecerse un
mapa bastante exacto de la violencia
perpetrada contra el adversario político.
Siempre procede de la izquierda, jamás de
la derecha. Las pintadas, insultos y demás
agresiones suelen proceder sistemáticamente
de los sectores del catalanismo y basta
rastrear el lenguaje de los boletines de
estos partidos o los de sus juventudes o
del periódico que les da cobijo para ver de
dónde procede la violencia. Sin embargo, no
son los únicos. Fueron los socialistas -los
del PSOE- los que protagonizaron uno de los
más lamentables episodios de violencia
dialéctica y física contra sedes del PP
cuando el 11-M. Nunca ha ocurrido a la
inversa. Nunca.
|
|
|
| |
 |
|
|
|