MARIONA CERDÓ
PALMA.- La
incineración y el reciclaje no pueden
contrarrestar el aumento cada vez mayor del
vertido de basura en Mallorca. Según el
último informe de coyuntura del Centre de
Recerca Econòmica (CRE), las toneladas de
residuos que se acumularon en Son Reus
durante el año pasado ascendieron a
208.000, un 48% más que las registradas
sólo cuatro años antes, que fueron 140.331.
El aumento del vertido de basura se
produce de forma paralela a una bajada de
la incineración, que ha caído un 15% en
sólo un año. Por su parte, el reciclaje
cada vez tiene más implantación, aunque no
puede contrarrestar de ninguna manera la
tendencia que existe en la Isla a generar
un elevado volumen de basura. Con todo, una
de cada tres toneladas de residuos que
llegaron durante el año pasado a Son Reus
acabó acumulada en el vertedero.
Una
situación que el Consell de Mallorca, la
institución que controla Son Reus, conoce
perfectamente. De hecho, para solucionar el
problema, ha diseñado un plan de residuos
que sigue apostando por la incineración y
cuya medida estrella es la
construcción de un nuevo horno, que
permitirá quemar 300.000 toneladas más de
residuos cada año.
La reforma de Son
Reus costará 325 millones de euros, de los
que 276 se destinarán a la ampliación de la
incineradora. Y deja la puerta abierta para
construir, a la larga, otro horno
crematorio. Una situación -tanto el elevado
coste como la apuesta por la incineración-
que ha levantado las críticas del PSM y
Esquerra Unida-Els Verds, que consideran
que el plan de residuos tendrá un coste
elevadísimo por ciudadano y que invierte
poco en reciclaje.
Apoyo del
PSOE
Sin embargo, el principal
partido de la oposición en el Consell, el
PSOE, apoya la medida. De hecho, la
modificación del Plan Sectorial de Residuos
salió adelante en el Pleno de la
institución insular de octubre del año
pasado con bastantes apoyos. Unió
Mallorquina, Partido Popular y PSOE dijeron
sí, mientras que sólo se opusieron
PSM y EU-EV, que tienen cinco escaños en la
cámara insular.
Uno de los
argumentos que ha esgrimido el PSM para
rechazar la reforma, además de los
perjuicios que según su punto de vista
comporta la incineración, es el elevado
coste que tendrá la ampliación para los
ciudadanos de Mallorca. Según dijo
recientemente el portavoz del grupo
nacionalista en la institución insular,
Antoni Alorda, el Consell se verá obligado
a aumentar de forma notable la tasa re
residuos para poder hacer frente a esta
gran inversión. Alorda hizo esta
advertencia tras el último aumento de la
tasa de residuos. «Es una subida que da
risa en comparación con lo que se avecina»,
dijo. En caso de que los pronósticos del
portavoz nacionalista sean ciertos, se
agravará una situación que ya es de por sí
preocupante.
Aumento de la
tasa
La tasa que pagan todos los
ciudadanos de Mallorca por el tratamiento
de la basura ha experimentado en los
últimos años una escalada imparable. La
última factura ha ascendido hasta los 83
euros, mientras que hace sólo cinco años
era de más o menos la mitad hace tanto
pagaba más o menos la mitad. Concretamente,
en el año 2001, la tasa ascendía a 46,71
euros, mientras que este año se ha
disparado hasta los 83,3.
Ambas
cifras suponen que la tasa por el
tratamiento de residuos se ha disparado un
78,3% en sólo cinco años, un aumento 5,5
veces superior al incremento que ha
experimentado el IPC en el mismo periodo.
Mientras que los precios subieron un 14%
entre 2001 y 2005 -los datos de 2006 aún se
desconocen- a un ritmo medio del 3,32% cada
año, la tasa por el procesamiento de la
basura se ha disparado un 78,3% entre 2001
y 2006 con un aumento medio anual del 12%
aproximadamente.
Aunque, si bien la
subida del IPC es más o menos constante,
los aumentos en la tasa de tratamiento de
residuos cobrada a domicilios particulares
y despachos profesionales se han
materializado de forma desigual a lo largo
de los años. Entre 1999 y 2001, la tarifa
se mantuvo en los mencionados 46,71 euros,
mientras que en 2002 se producía uno de los
incrementos más elevados -del 20% en sólo
un año- al ascender hasta los 56,1
euros.
La segunda gran subida se
produjo en 2004, año en que la tasa pasó a
ser de 69,31 euros, mientras que en 2005
ocurrió todo lo contrario: sólo aumentó un
poco más que el IPC -un 3,88%- al pasar a
72 euros. Y este año 2006 asciende hasta
los 83,3, lo que supone un incremento del
15%, tal y como el Consell ya había
anunciado en el pleno de octubre de
2005.