MIQUEL A. FONT
PALMA.-La variante
de Sant Llorenç también se inicia en una
estación de servicio relacionada con el
conseller insular de Obras Públicas, Antoni
Pascual. Esta obra que se inauguró el
pasado mes de diciembre, rodea el casco
urbano de Sant Llorenç y se inicia a la
entrada del mismo (viniendo desde Manacor)
con una gran rotonda en la que se
encuentran la mencionada
gasolinera.
La estación de servicio
existe desde hace años pero no ha sido
hasta ahora, tras la inauguración de la
variante, cuando ha adquirido su pleno
rendimiento debido a su posición
estratégica en la rotonda de inicio de la
nueva variante.
La gasolinera
prestaba hasta el año pasado un buen
servicio a los vecinos del municipio de
Sant Llorenç mientras que los de las
localidades vecinas preferían utilizar las
estaciones de Manacor o Son Servera. Sin
embargo, con la apertura al tráfico de la
variante, la estación ha quedado situada en
un punto de muy fácil acceso por lo que
muchos conductores prefieren utilizarla en
lugar de llegar a Manacor evitando así
muchos problemas de tráfico.
La gran
rotonda construida en el inicio de la
variante ya fue criticada en su momento por
los partidos de la oposición por entender
que tenía unas dimensiones excesivas. La
variante de Sant Llorenç, en consecuencia,
guarda muchas similitudes con la de Son
Servera.
Ambas concluyen o se inician
con una gran rotonda en la que se encuentra
una estación de servicio participada por el
conseller insular de Obras Públicas Antoni
Pascual. La variante de Son Servera, como
ya publicó ayer este medio, será la primera
carretera que construirá el Consell tras la
firma del nuevo convenio con el Ministerio
de Fomento. También será con toda
probabilidad la única del convenio que se
construirá durante esta
legislatura.
«Motivos
técnicos»
La ronda de Sant
Llorenç, sin embargo, la diseñó y construyó
el Govern. Las obras costaron casi 10
millones de euros. Cuenta con dos carriles
de 3,5 metros, dos arcenes de emergencia de
1,5 metros, mediana y carril de seguridad
de 0,75 metros. Con su apertura al tráfico,
a finales del pasado año, unos 10.000
coches al día han dejado de cruzar el casco
urbano de Sant Llorenç. Sobre el trazado
elegido por la variante de Son Servera y la
presencia de la gasolinera de Pascual en
uno de sus extremos, el conseller insular
de Obras Públicas manifestaba el sábado a
este medio que el trazado se había elegido
por motivos técnicos y que el Consell había
utilizado el mismo proyecto que diseñó el
Govern y el mismo argumento se utiliza para
defender el trazado elegido para la
variante de Sant Llorenç.
Antoni
Pascual ya se ha visto envuelto en varias
ocasiones en distintas polémicas por su
condición de empresario de gasolineras al
tiempo que conseller de Obras Públicas del
Consell de Mallorca. A finales del pasado
año, EL MUNDO/El Día de Baleares desveló
que Pascual mantenía paralizada una vía que
le quitaría clientes a su gasolinera de El
Molinar. El pasado año, el Tribunal Supremo
ordenó al Ayuntamiento el derribo de una
instalación que Verger y Pascual explotaban
en la Playa de Palma. Esta estación,
propiedad de Repsol, fue construida en una
zona verde de la calle
Marbella.
Volviendo a la vías de
ronda, desde la inauguración de la de Sant
Llorenç, el tráfico en el interior del
casco urbano se ha reducido drásticamente y
se espera que lo mismo suceda en Son
Servera. Esta última variante no será ni
mucho menos la última que se
construya.
El Plan Territorial de
Mallorca prevé la construcción de rondas de
circunvalación en 19 núcleos urbanos de la
Isla. El objetivo del Consell es distribuir
el tráfico de forma más eficaz y facilitar
la conexión entre las carreteras y autovías
interurbanas de Mallorca.