TOFOL SASTRE. EL TEMPS PINTA
Capilla de la Misericòrdia.
Hasta el 30 de abril
CARLOS JOVER/
ASUN CLAR
PALMA.- El gran formato
elegido por Tòfol Sastre (Muro, 1963) para
dar a conocer los trabajos realizados
durante estos últimos cuatro años, impone,
por su abrumadora presencia, una condición
que mediatiza la visión, y la transforma en
vivencia. La mirada no es capaz de abarcar
por completo la obra, y el recorrido al que
se le obliga, explora selectivamente
fragmentos irresistiblemente atractivos
merecedores por sí solos de una atención
detenida.
La obra se metamorfosea en
muro, como laboratorio de alquimias en
donde lo vivo y lo fósil se expresan en el
lenguaje de la pintura. Es como si una
lente amplificadora desvelase todo un
microcosmos dispuesto sólo para ser
plasmado. La recreación de aquello más
insignificante de la naturaleza, que bulle
o se descompone, dejando rastros naturales
ricos en texturas y tonos, centra la
atención del artista, y se convierte en la
excusa de composiciones donde lo que impera
es la materia, el ritmo, y el lirismo que
se desprende de todo ello.
La
abstracción es aquí incompleta por esa
querencia de manchas y grafías por
singularizarse en remoto resto vegetal,
sedimento mineral o abismo cósmico. La
composición ritmada podría prescindir de
cualquier sugerencia a la realidad, sin
embargo, la vitalidad y la pasión con la
que Tòfol Sastre encara su obra, apuesta
por la proximidad visceral hacia la
naturaleza, no sólo como excusa de la que
extraer medidas y estructuras, sino como
implacable universo en el que mecernos. Por
eso sus tonos son tan próximos y sus
vibraciones tan cercanas.
La música
de Joan Valent, y un concierto de piano,
junto con los poemas de Antoni Gost, Lluís
Maicas, Biel Mesquida y Julián Ruiz-Bravo
Peña, han colaborado en que esta exposición
se convierta casi en una concelebración de
lenguajes compartidos.