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  Lunes, 10 de abril de 2006 Actualizado a las 00:20
 

EXPOSICION
La manifestación plástica de lo orgánico


TOFOL SASTRE. EL TEMPS PINTA

Capilla de la Misericòrdia. Hasta el 30 de abril

CARLOS JOVER/ ASUN CLAR

PALMA.- El gran formato elegido por Tòfol Sastre (Muro, 1963) para dar a conocer los trabajos realizados durante estos últimos cuatro años, impone, por su abrumadora presencia, una condición que mediatiza la visión, y la transforma en vivencia. La mirada no es capaz de abarcar por completo la obra, y el recorrido al que se le obliga, explora selectivamente fragmentos irresistiblemente atractivos merecedores por sí solos de una atención detenida.

La obra se metamorfosea en muro, como laboratorio de alquimias en donde lo vivo y lo fósil se expresan en el lenguaje de la pintura. Es como si una lente amplificadora desvelase todo un microcosmos dispuesto sólo para ser plasmado. La recreación de aquello más insignificante de la naturaleza, que bulle o se descompone, dejando rastros naturales ricos en texturas y tonos, centra la atención del artista, y se convierte en la excusa de composiciones donde lo que impera es la materia, el ritmo, y el lirismo que se desprende de todo ello.

La abstracción es aquí incompleta por esa querencia de manchas y grafías por singularizarse en remoto resto vegetal, sedimento mineral o abismo cósmico. La composición ritmada podría prescindir de cualquier sugerencia a la realidad, sin embargo, la vitalidad y la pasión con la que Tòfol Sastre encara su obra, apuesta por la proximidad visceral hacia la naturaleza, no sólo como excusa de la que extraer medidas y estructuras, sino como implacable universo en el que mecernos. Por eso sus tonos son tan próximos y sus vibraciones tan cercanas.

La música de Joan Valent, y un concierto de piano, junto con los poemas de Antoni Gost, Lluís Maicas, Biel Mesquida y Julián Ruiz-Bravo Peña, han colaborado en que esta exposición se convierta casi en una concelebración de lenguajes compartidos.

 
   
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