GABRIEL TORRENS
EDUARDO
COLOM
CALVIA.-La fiesta puede haber
terminado mucho antes de empezar. El
Ayuntamiento de Calvià pondrá todos los
medios posibles para evitar la celebración
de la macroorgía convocada para el sábado
22 a través de Internet. Y si no lo
consiguiera enviará policías a denunciar a
los participantes.
El teniente de
alcalde de Seguridad Ciudadana y Litoral
del municipio, Bartomeu Bonafé, anunció
ayer a este diario -en cuanto leyó la
noticia en EL MUNDO/El Día de Baleares y
tras consultar con los mandos policiales-
que no consentirá que ninguna de sus playas
se convierta en el escenario de un
encuentro sexual que pretende ser de
récord, con miles de
participantes.
La convocatoria que
circula por la Red fija Portals como el
lugar escogido para congregar a más de
5.000 personas que se quieran «montar una
buena» e incita a acudir («¿vas a dejar que
te lo cuenten?»), añadiendo como aliciente
romper «el mito de que en Mallorca no se
folla».
La primera medida que piensa
emprender Bonafé desde el Consistorio es
dirigirse a la Demarcación de Costas. El
teniente de alcalde del equipo de Carlos
Delgado emplaza a este organismo,
dependiente del Gobierno central, a que se
pronuncie, por tener las competencias de
las zonas de dominio público y ser
responsable, entre otras funciones, de
permitir o prohibir fiestas en las
playas.
En el supuesto de que Costas
no pusiese impedimento a la gran bacanal,
Bonafé adelanta que entonces actuará la
Policía Local.
Acción
Familiar
En este caso, los
agentes se apoyarían en la legislación que
prohíbe actos exhibicionistas, así como
mantener relaciones sexuales en lugares
públicos. «Habrá agentes para controlar y
denunciar ante el Juzgado de Guardia a
quienes lo hagan», sentenció el concejal de
Calvià, quien, sin embargo, duda que se
llegue a ese punto. Bonafé está convencido
de que «no llegará más allá» de la mera
convocatoria e indica que este fin de
semana había otras en el norte de España y
las macroorgías no se llegaron a
producir.
En cualquier caso
«estaremos pendientes el día 22 y se
reunieran la policía iría a disolver».
«Ahora toca esperar», señaló el teniente de
alcalde de Seguridad, a la vez que
anticipaba que no cerrará Portals, «porque
no se le puede prohibir a nadie que acceda
a la playa». Mientras, la convocatoria
sigue circulando por la Red. «Reenvíalo
todas las veces que puedas», es la
instrucción que incluye la invitación
anónima de doce líneas que dice que no debe
ser por falta de «güebos» (sic) que no se
supere la megabacanal vivida en Río de
Janeiro durante los últimos carnavales, con
«5.000 personas congregadas en una
macroorgía».
Por su parte, el
presidente de la Asociación Familiar de
Baleares entiende que se trata de «la
exageración de una espiral». José Ignacio
Pérez Argüelles lamenta el uso que algunos
hacen de las nuevas tecnologías para
ciertos tipos de convocatorias.
Más
allá de las valoraciones, y de señalar que
«no entendemos para nada a quién las
promueve», Pérez Argüelles pide una
investigación para llegar al origen de la
convocatoria en cuestión. El presidente de
la Asociación Familiar de Baleares propone
asimismo que la Fiscalía y la Oficina del
Defensor del Menor se personen, a la vez
que ofrece su colaboración. Pérez Argüelles
espera «que no les salga bien porque si no,
después, cabe imaginar cualquier cosa y no
digo qué, para no dar ideas». En cualquier
caso, el presidente de la ONG subraya que
hay que «luchar» para evitar el éxito de la
convocatoria de macroorgía.
El
botellón
Por otra parte y en
referencia al macrobotellón del próximo día
8, ex alcohólicos mallorquines advirtieron
ayer del riesgo de que este tipo de actos
entre los adolescentes desemboque en una
adicción al alcohol cuando sean mayores, y
expresan su preocupación porque la media de
edad de las personas que acuden a las
reuniones de Alcohólicos Anónimos (AA) en
las islas se ha rebajado en los últimos
años, al registrarse inscripciones de
jóvenes que no superan los 25 años, informa
Europa Press.