Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Lunes, 20 de marzo de 2006 Actualizado a las 01:40
 

LA TELARAÑA
Contrastes

JUAN PLANAS BENNASAR


Me comenta un amigo historiador que no le gusta el ambiente anticatalanista que se respira en la isla. Como yo fumo demasiado, me da que no soy el más indicado para distinguir según qué olores, pero no hay problema. Hay aire para todos. Por eso me alegra alabar el apoyo del Institut d'Estudis Baleàrics a la traducción y edición del libro Historia Personal, una antología bilingüe de la obra poética de Jaume Pomar, un escritor con la suficiente amplitud de miras como para traducirse sin complejos. Escuché, meses atrás, a Pomar recitar de buena memoria poemas de Antonio Machado en El Ultimo Jueves, esas tertulias únicas en la vida cultural mallorquina, que han encontrado un nuevo oasis entre los libros y las copas de Literanta. Creo que la reunión del próximo día 30 vendrá cargada de novedades.

Otra cosa es el caos informático en los juzgados de Palma. Irrita que Bill Gates se burle de los ordenadores baratos de la campaña Un portátil por niño en los países pobres, porque no tienen disco duro y su capacidad de almacenamiento se reduce sólo a memoria flash. Bueno, pues ya quisieran nuestros juzgados disponer de esa poca memoria, porque sus discos duros fulminados no hacen sino informarnos con creces de la torpeza y desidia conque la administración trata nuestros problemas.

O los de los jóvenes. Antes querían cambiar el mundo pero esa tarea titánica no se acaba nunca, hasta que nos damos cuenta de que es el mundo el que nos acaba cambiando y entonces ya no hay remedio. Por eso, ahora se conforman con defender la dignidad contractual de sus primeros puestos de trabajo, que no es poco ni es lo mismo pero se le parece. El buen ejemplo de los jóvenes franceses no lo siguen, sin embargo, algunos de nuestros jóvenes, más preocupados por celebrar botellones y reivindicarlos, como si todo su espíritu crítico se resumiese en calzarse las zapatillas del gobierno y ponerse a buscar setas como si fueran viviendas de treinta metros o así. Menudo futuro que les espera.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad