PALMA.- El botellón ha causado
estragos entre la juventud. Muy
especialmente cuando se ha convertido en el
vehículo para iniciarse en el consumo de
otras drogas. Proyecto Hombre advierte de
que el 90% de los menores que se dirigen a
su organización en Baleares con problemas
de adicciones a drogas, normalmente el
cannabis, comenzaron bebiendo
compulsivamente.
Proyecto Hombre
respondió así a las masivas convocatorias
de macrobotellones registradas el
pasado viernes en varias ciudades
españolas. Fue tímidamente secundada en
Palma. Sin embargo, la próxima convocatoria
masiva se celebrará el próximo ocho de
abril en Palma.
En estos momentos,
la Fundación atiende a un total de 50
menores adictos al cannabis. Todos ellos,
empezaron abusando del alcohol, sobre todo
en los botellones.
En
declaraciones a Europa Press, el
portavoz de Proyecto Hombre Baleares, Lino
Salas, adviertió de que los
macrobotellones reflejan la
«desorientación» de los jóvenes a la hora
de buscar alternativas para divertirse en
su tiempo libre.
Salas también
aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje
de alerta sobre el hecho «muy grave» de que
la mayoría no perciba este «uso compulsivo»
de alcohol como una fuente perjudicial para
su salud.
El portavoz de Proyecto
Hombre encontró una explicación más
profunda en la práctica entre determinados
jóvenes de consumir alcohol al aire
libre.
Nuevas
tecnologías
Así, Salas sostuvo
que el botellón es la forma que
tienen los jóvenes de llamar la atención
ante un problema que «no está
exclusivamente relacionado con el alcohol»,
sino que más bien alerta de la «incapacidad
de la sociedad, de los padres y educadores,
de trasladar a los jóvenes de que hay otras
formas de divertirse sin la necesidad de
beber de forma abusiva».
En este
sentido, Lino Salas subrayó que son «cosas
muy diferentes» el consumo que pueden
realizar los menores en una fiesta o en un
bar, que el que hacen en la calle. «El
único motivo de reunión es el alcohol».
«Beber por beber es peligroso y debería
alertarnos a todos sobre las consecuencias
que puede provocar a la larga en la salud
de nuestros jóvenes», destacó el
portavoz.
Asimismo, Salas abundó en
posibles soluciones para tratar de atajar
el botellón. El portavoz de Proyecto
Hombre subrayó que los padres y la sociedad
en general tiene el reto de reeducar a
estos jóvenes para que sean conscientes de
que el alcohol es perjudicial para su
salud. A su juicio, el consumo de alcohol
«no debería ser una fuente de diversión en
sí misma».
El portavoz de Proyecto
Hombre también destacó la importancia de
las nuevas tecnologías, en concreto
internet y los teléfonos móviles, para
impulsar «macroconcentraciones» como las
del botellón. Lino Salas insistió en
la necesidad de que los adultos también
vigilen los usos que hacen los más jóvenes
de estas herramientas de
comunicación.
De hecho, los mensajes
sms y los correos electrónicos se han
convertido en los grandes protagonistas de
esta masiva convocatoria para batir el
récord de botellón. El móvil e internet
garantizan el anonimato del convocante.