LORENZO MARINA
PALMA.- El incendio
de un quinto piso complicó extremadamente
la extinción. Lenguas de fuego comenzaron a
aflorar y a caer desde la venta. El único
morador de la vivienda resultó intoxicado
por inhalación de humo.
El aviso de
incendio se conoció sobre las 16.30 horas
en la centralita del 112. Funcionarios del
Cuerpo Nacional de Policía fueron los
primeros en llegar al número 16 de la calle
Pedro II, Como medida de precaución, los
primero que hicieron fue desalojar todo el
inmueble.
El único ocupante del
inmueble siniestrado había resultado
intoxicado tras inhalar el humo que salía
de su cocina. Las asistencias sanitarias
del Ib-Salut condujeron a esta persona
hasta el hospital Son Llàtzer, donde fue
atendido de esta leve
intoxicación.
Mientras tanto, los
bomberos trataban de idear la forma de
acometer las tareas de extinción del
incendio. La quinta planta, donde se había
localizado el foco del fuego, no facilitaba
precisamente las cosas.
Cortina de
humo
En primera instancia, los
bomberos pensaron en trasladar una escalera
mecánica para tratar de atacar el incendio
desde el exterior. Posteriormente, esta
idea fue desechada por los servicios de
extinción.
Los bomberos concluyeron
que la única forma de sofocar las llamas
era adentrarse a través de la espesa
cortina de humo negro procedente del
interior. De hecho, el humo reducía la
visibilidad a su mínima
expresión.
Con la ayuda de un potente
ventilador, los bomberos lograron abrirse
paso por el interior del inmueble hasta
llegar a la cocina. El origen del incendio
se encontraba junto al horno.
La
primera medida de precaución que adoptaron
los bomberos fue sacar la bombona de butano
que alimentaba el horno. Una vez fuera, los
bomberos se centraron en el resto de las
labores de extinción.
El fuego había
destrozado por completo la cocina y el humo
se había propagado por el resto de las
dependencias del inmueble. Poco a poco, los
bomberos pudieron apagar el incendio
declarado en la cocina. El fuego provocó el
hundimiento del techo de la cocina. Dejó
las vigas del forjado al
descubierto.
Posteriormente, los
bomberos ventilaron la zona para tratar de
que el humo saliera de las dependencias y
se refrescara la zona. Una gran energía
calorífica se acumuló en el lugar. Hasta
dos plantas superiores resultaron
alcanzadas por el humo. Sobre las 18.00
horas, los bomberos dieron el incendio por
extinguido y regresaron al parque
central.