Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 TIPO PORTADA
rápida
ultra-rápida
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Lunes, 20 de marzo de 2006 Actualizado a las 02:13
 

BILINGÜISMO
Cirer rechaza la «ley Araújo» que obliga a los ediles y curas a hablar catalán

La alcaldesa ve «ridículo» que el teniente de alcalde de Cultura quiera imponer el catalán en la Iglesia y dice que no aprobará su plan de normalización lingüística - Tampoco acepta que sólo se subvencionen las actividades culturales en catalán

  A D E M A S
 Como un Carod Rovira
Volver a portada >
Imprimir

M. A. RUIZ

PALMA.- La alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, advirtió ayer que no está de acuerdo con determinados aspectos del Plan de Normalización Lingüística elaborado por el teniente de alcalde, Rogelio Araújo, por lo que, anunció, el equipo de gobierno introducirá «algunos retoques» antes de aprobarlo.

Al respecto, Cirer garantizó que Cort no va a obligar a ningún concejal a hablar catalán, y consideró «ridícula» la pretensión de Araújo de pedir a las Iglesias que también utilicen esta lengua. «No podemos ser más papistas que el Papa», comentó la alcaldesa.

El teniente de alcalde de Cultura pretendía aprobar en el Pleno de este mes de febrero el Plan de Normalización, que incluye medidas como el «compromiso» de todos los concejales de hablar habitualmente en catalán en los actos oficiales, así como dar subvenciones sólo a las manifestaciones artísticas que se realicen en catalán y recomendar a todas las confesiones religiosas del municipio que utilicen también esta lengua en sus oficios.

La alcaldesa Catalina Cirer reconoció que el Ayuntamiento no tiene «ninguna competencia» para dar instrucciones a la Iglesia sobre qué lengua debe utilizar. «Podemos desear que también en ese ámbito se utilice el catalán, pero esa decisión no corresponde al Ayuntamiento», indicó, «ponerlo en el Plan de Normalización lingüística sería un brindis al sol», comentó. Lo mismo sería, reconoció, «pedir desde Cort que todos los ministros hablen en catalán. Podemos ponerlo en el Plan, pero haríamos el ridículo». Del mismo modo, Cirer aseguró que no se va a obligar a ningún concejal a hablar en catalán, porque «el Pleno no está para hacer experimentos», añadió.

«Todos tenemos el compromiso moral de cuidar nuestra lengua, el mallorquín o catalán», afirmó la alcaldesa de Palma, «y de favorecer su uso para que pueda ser conocida y empleada por la mayoría. Pero todo ello», añadió, «teniendo claro que en Baleares hay dos lenguas oficiales que siempre han convivido con naturalidad».

Al respecto, recordó que todos los concejales de la Corporación entienden el catalán, y los que no lo tienen por lengua materna han hecho el esfuerzo de utilizarlo en ocasiones, como es el caso, señaló, del teniente de alcalde de Urbanismo Javier Rodrigo de Santos. Además, añadió, «yo a un concejal de mi grupo lo primero que le pido es que sea eficaz. Si además habla en catalán, mejor».

Pero aseguró que el Plan de Normalización Lingüística no va suponer una imposición para ningún edil, ya sea de la oposición o del equipo de gobierno. Cirer tampoco comparte la voluntad, adelantada el pasado viernes, de dar subvenciones sólo a las actividades culturales que se produzcan en catalán.

«Nuestro compromiso es con la cultura en general», afirmó, «es necesario fomentar las manifestaciones artísticas en catalán, porque es nuestra lengua, pero los ciudadanos de Palma también tienen derecho a disfrutar grandes producciones nacionales, como un Calderón o un Lope de Vega, sin tener que irse a Madrid para verlas en castellano».

La primera edil aseguró que todavía no conoce al detalle el Plan de Normalización Lingüística elaborado por el teniente de alcalde de Cultura, «pero lo primero que haré el lunes es pedirlo. De momento es sólo un borrador, y veo que tiene algunas imprecisiones», añadió, por lo que el equipo de gobierno introducirá varios retoques antes de aprobarlo.

Buena intención

En cualquier caso, elogió la labor que ha hecho la Concejalía de Cultura, porque «estoy segura de que la intención es muy buena: potenciar nuestra lengua. Pero tampoco podemos pasarnos de la ralla, el resultado sería el contrario al deseado. En vez de promocionar el uso de catalán, generaríamos rechazo contra él».

En cualquier caso, recordó que el Ayuntamiento de Palma aplica una política de bilingüismo. Aunque sus comunicaciones habituales se hacen en catalán, cuando un ciudadano así lo pide se le remite en castellano. Y cuando la alcaldesa tiene que dirigirse por escrito a algún miembro del Gobierno central, por descontado, lo hace en castellano, porque «lo importante es que nos entendamos, no tendría sentido que le escriba en catalán para que luego tengan que traducírselo», señaló Cirer.

El departamento que dirige Rogelio Araújo ha elaborado este Plan de Normalización Lingüística de acuerdo con una propuesta inicial del PSM. El texto ha sido consensuado con distintas entidades como el Govern, la Universitat de les Illes Balears (UIB) y la Obra Cultural Balear (OCB).

Por otra parte el pleno del mes de marzo debatirá también la propuesta que presentará el PSM para que el Ayuntamiento de Palma utilice el dominio .cat en su página web como ya ha hecho el Ayuntamiento de Inca y pronto hará el Parlament.

Catalina Cirer, sin embargo, ya ha anunciado que rechazaría esta propuesta: «El mensaje del PP tiene que ser muy claro y nunca me meteré en un berenjenal como el .cat».

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad