Baleares es la segunda comunidad con
la tasa más alta de divorcios de toda
España. Así se deduce de los datos
publicados recientemente por el Consejo
General del poder judicial, según los
cuales sólo en 2005 se registraron en las
Islas 28 divorcios por cada 10.000
habitantes. Una cifra muy superior a la
alcanzada sólo un año antes, en el que se
llegó a 17 rupturas matrimoniales por cada
10.000 habitantes.
Con todo,
el archipiélago balear se convierte en la
segunda comunidad con el índice de
divorcios más alto por detrás de Canarias
(0,29 rupturas por cada 10.000 habitantes)
y por delante de Cataluña
(25).
Mientras, la media
estatal se situó en 21 casos por cada
10.000 habitantes. Los índices más bajos de
España los registraron las comunidades de
Extremadura (13 divorcios por cada 10.000
habitantes), Castilla y León (13 rupturas)
y Castilla-La Mancha (14).