L. A. T.
PALMA.- Con el empate
logrado ayer, el Mallorca encadena ya seis
jornadas sin conocer la derrota. Esta racha
le ha servido al conjunto de Manzano para
alejarse de los puestos de descenso, aunque
se siga mirando al infierno con el
rabillo del ojo. Poco podía esperarse
Héctor Cúper que el empate logrado frente
al Getafe y su posterior dimisión iban a
ser el pistoletazo de salida para la
revolución que ha vivido en estos últimos
cinco partidos en el conjunto bermellón. De
ser un equipo desahuciado y que todo el
mundo señalaba como claro candidato al
descenso, se ha pasado a ver a una
plantilla que se ha concienciado de sus
posibilidades y su calidad y que se aferra
a sus posibilidades como un clavo
ardiendo.
Cuatro goles encajados en
seis jornadas sirven para que Manzano vaya
logrando poco a poco la solidez defensiva
que tan necesaria es para que el Mallorca
siga en Primera División. Ahora queda
reencontrarse de nuevo con la victoria. El
miércoles espera un rival directo.