|
ELMUNDO OPINA
Se quitan las caretas
Las reticencias de entidades
relacionadas con el catalanismo ante el
decreto de trilingüismo fueron, en un
primer momento, ambiguas, con apelaciones a
la dificultad de instaurar una enseñanza
trilingüe, a la falta de profesorado, etc.
No han tardado mucho estos sectores en
arrancarse la careta e ir directamente al
grano de lo que es su preocupación y
obsesión: el catalán, que, por culpa del
inglés, se le rebajen horas lectivas, que,
poco a poco, esta guardia pretoriana del
fascio catalanista que es el STEI vaya
perdiendo influencia, presencia y poder en
el mundo de la educación. Ahora ya amenazan
con acciones de protesta que pueden ir de
la manifestación callejera a la huelga
escolar. Deben, sin embargo, ponderar la
situación con realismo: es tal el nivel de
irritación que estas gentes despiertan
entre los padres y las familias que una
protesta catalanista probablemente
obtendría la respuesta de una protesta
familiar en unos términos desconocidos en
estas islas. En el fondo están recogiendo
lo que han sembrado en todos estos años de
totalitarismo.
|