No está claro si las movilizaciones
incluirán o no la temida huelga de
profesores (temida porque afecta
directamente a la vida de muchas familias y
es difícil de aguantar por la
administración competente) pero sí lo está
que si los tres sindicatos aliados pueden
tener los mismos intereses contra el
trilingüismo que la patronal Escola
Catòlica -cuyo portavoz, Marc González, es
un hombre de UM,- no los tienen en
el segundo eje de la protesta que se está
preparando: la retirada de la iniciativa
del Govern de financiar el 50% de las obras
de ampliación de colegios concertados de
Baleares.
Una financiación real de
estas ampliaciones es algo que las
patronales como Escola Catòlica llevaban
años esperando, máxime tras la
sequía durante el Govern del Pacte.
Escola Católica tendrá ahora que elegir
bando. O estar en los dos por turnos.