JUAN RIERA ROCA
PALMA.- Los
sindicatos le preparan una primavera
caliente al Govern balear. El objetivo
de CCOO, UGT y, especialmente, del STEI-i,
es doble: en primer lugar, parar el Decreto
que permitirá a partir del curso que viene
implantar la enseñanza trilingüe en los
centros docentes que lo soliciten.
El
segundo, frenar lo que desde la izquierda
se ha considerado siempre inasumible, que
el Govern ayude a los colegios privados
concertados a ampliar su capacidad para
abrir nuevas líneas y con ello tener más
cabida para nuevos alumnos y aliviar así la
lista de espera histórica y la
explosión demográfica. Estas dos decisiones
del Govern van a suponer, como alguien no
despliegue una tremenda capacidad
negociadora y de pacto, una verdadera
guerra civil en el sistema educativo
balear. Casi un todos contra
todos.
Por una parte, el
trilingüismo: miles de padres han
manifestado ya a la Asociación Familiar de
Baleares (AFA) su interés por el desarrollo
del decreto que permitirá la implantación
del modelo en los centros que lo soliciten,
a partir del curso que viene, tal como ha
informado ya este periódico.
Por otra
parte, los hombres y mujeres del
Sindicat de Treballadores i Treballadors
de l'Ensenyament-Intersindical (STEI-i)
han iniciado ya su campaña de
concienciación para convencer
a las directivas de los centros docentes de
que no soliciten el curso que viene el
trilingüismo.
Según fuentes solventes
del propio sistema docente, la campaña del
STEI-i ha comenzado a desarrollarse en los
colegios e institutos del centro y norte de
la Isla. La batalla por el
trilingüismo tendrá por escenarios los
consejos escolares, donde las direcciones
de los centros tienen un gran
peso.
Precisamente ésa es una de las
preguntas más formuladas a AFA durante esta
primera semana de su oficioso servicio de
información sobre el borrador de Decreto de
Trilingüismo: «¿Qué pasaría si la dirección
de un centro rechaza solicitar el modelo
pese a que la mayoría de los padres se lo
exige?».
Borrador
ambiguo
Ante esta pregunta se
formula una respuesta y una reivindicación.
La propuesta: El peso de las directivas y
de los profesores es determinante en los
Consejos Escolares, de modo que para hacer
valer su propio peso los padres deben tener
un APA conformada y concienciada y ganar
las elecciones en seno de esos
consejos.
La reivindicación ya se ha
hecho saber a la Conselleria: el borrador
de Decreto es ambiguo, ya que parece dejar
la puerta abierta a una decisión final de
cada dirección, aún frente a una eventual
posición contraria de los padres. De ahí
que el STEI-i esté trabajándose a
las direcciones de los centros.
En
esta lucha -evitar a cualquier precio que
el catalán pierda cuota de uso en la
enseñanza- el STEI-i ha encontrado un
inesperado ali- ado, aunque las medidas de
presión no sean paralelas ni coordinadas:
el sector catalanista de las escuelas
privadas propiedad de la Iglesia u órdenes
religiosas.
Lo primero que hizo la
patronal Escola Catòlica, tras la noticia
de que según el Decreto de Trilingüismo los
padres tendrían la «última palabra», fue
enviar un comunicado en el que manifestaban
que la «última palabra» del modelo
educativo en los centros privados la tenían
ellos, no los padres.
Este rechazo al
modelo trilingüe se pronuncia, sin embargo,
con la boca pequeña: los colegios privados
tradicionales saben que la llegada en los
próximos años de otros colegios privados,
del Opus Dei o de Regnum Christi, que no
rechazarían el modelo, puede quitarles
varios miles de alumnos.
La retirada
del trilingüismo -algo muy improbable, ya
que es un proyecto al que le ha dado su
aliento personal el propio presidente del
Govern, Jaume Matas- será uno de los
objetivos de las movilizaciones y protestas
que se preparan para el mes de abril, tras
las vacaciones de Semana Santa.