P. N.
CAMPOS.- El PSM exigió ayer
al PP y más concretamente al alcalde
campaner, Andreu Prohens, que «deje
de defender de una vez por todas la
urbanización ilegal» de Ses Covetes después
de la ratificación del Tribunal Supremo de
que la franja de protección es de cien
metros «y, por tanto,
inedificable».
Hasta este enclave se
desplazaron ayer el portavoz nacionalista
en el Consell de Mallorca, Antoni Alorda, y
el regidor en el Ayuntamiento, Joan Juan,
para reiterar su exigencia y recalcar que
esta nueva sentencia es el «segundo
pronunciamiento que hace el Tribunal
Supremo confirmando las tesis defendidas
por el PSM sobre la delimitación del
dominio público de Ses Covetes».
También desde la formación se insta
al primer edil de Campos a «retirar los
pleitos» que mantiene desde hace once años
contra el PSM y la asociación ecologista
GOB y que «deje de utilizar el dinero de
los campaners para pleitear
defendiendo a la promotora en contra de las
sentencias». Asimismo recordaron que es el
Ayuntamiento quien tiene que ordenar el
derribo de los apartamentos.
Con
esta nueva sentencia, los nacionalistas
auguran en una nota de prensa «el final
inevitable de este proceso y que no puede
ser otro que el derribo de los 67
apartamentos ilegales» al tiempo que la
recuperación del aspecto original de este
lugar. Igualmente, piden a Prohens un
«cambio de actitud, más cuando reconoce que
se tienen que demoler, aunque mantiene una
postura militante en la defensa de la
urbanización».
Con esta postura,
critican, en la nota que el alcalde «sólo
consigue que los ciudadanos tengan que
aportar con sus impuestos dinero hacia esta
causa, que se podrían invertir en muchas
otras cosas necesarias para el
municipio».