INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Sigue
la polémica y las suspicacias de toda
índole sobre la composición del jurado que
decidirá el ganador del concurso para la
venta de Can Domenge. El presidente de la
Demarcación de Mallorca del Colegio de
Arquitectos, Federico Climent, ha sido el
representante elegido por el Colegio de
Arquitectos para elegir el ganador del
concurso del Consell de Mallorca para la
adjudicación de este polémico proyecto
urbanístico.
La elección de Climent
fue confirmada a este diario en la tarde de
ayer por el decano de este colegio
profesional Luis Corral quien indicó que la
persona que integraría el tribunal en
representación de esta institución. Se da
la circunstancia de que la elección de
Climent ya ha sido acogida con reticencias,
y no pocos recelos, desde algunos de los
concursantes.
Incompatibilidad
La
razón es bien secilla: Climent es
arquitecto municipal, recibe un salario
desde el Consistorio al estar adscrito a la
Concejalía de Infraestructuras y debe
decidir sobre el proyecto presentado por el
Ayuntamiento para la adquisición de este
solar del Consell.
Es decir, una
situación idéntica a la que hace escasas
fechas se dio con el primer representante
elegido por el Colegio de Arquitectos para
este jurado: Pere Nicolau.
Nicolau
trabaja en un proyecto urbanístico que se
desarrolla en Llucmajor para el promotor
Vicente Grande que, a la vez, ha presentado
oferta y propuesta para la adquisición de
los terrenos y la ejecución de la
urbanización de Can Domenge. Ambos por
tanto, tenían, o aún tienen, en el caso de
Climent vínculo profesional con uno de los
trece promotores en liza de este concurso.
La denuncia por este diario de este
hecho llevó a Pere Nicolau a comunicar el
pasado 10 de marzo al decano Luis Corral su
renuncia a formar parte del mismo.
Aunque Climent asiste al jurado como
representante del Colegio de Arquitectos y
no es su calidad de arquitecto municipal,
esto no quita que la sombra de la duda
comience a planear sobre la decisión que
vaya a adoptar el día que tenga que
examinar el proyecto que Cort y Govern han
presentado a este concurso.
Ayer
desde Cort ya se quiso dejar claro que «no
tenemos constancia oficial de este hecho
porque la composición del jurado que debe
decidir sobre Can Domenge es algo en lo que
no podemos entrar», afirmaron fuentes
municipales.
Pero, pese a ello, se
precisó que el proyecto municipal lo
ejecuta una Unión Temporal de Empresas
(UTE), compuesta por el Consorcio Palma XXI
Vivienda (integrado por el Consistorio y el
Govern), el Emop y Emaya, para las que no
trabaja Federico Climent. Eso sí, estas
empresas reciben sus fondos económicos de
las mismas arcas que lo hace el arquitecto
municipal: de las de Cort.