M.C.
MAÓ.- Un informe
desfavorable sobre un plan del Consell ha
vuelto a enfrentar la institución
menorquina con el Govern. El comité de Red
Natura 2000 emitió un dictamen desfavorable
sobre el plan director sectorial de
residuos del Consell al considerar que la
ampliación prevista de la planta de
reciclaje de Milà afecta una zona con un
elevado valor ecológico.
El
secretario general de la Conselleria de
Medio Ambiente, Miquel Ramis de Ayreflor
afirmó ayer que el Consell «no ha
presentado un estudio riguroso
alternativo». Pero es que la consellera
insular de Medio Ambiente, Fina Casals,
concluyó: «No existe alternativa». Y es que
explicó que ya en 1994, tras realizar los
estudios pertinentes, se acordó que la
ubicación actual de la planta era la
«adecuada».
Sin embargo, el Govern
argumenta que la ampliación prevista de la
planta afecta a 61,5 hectáreas con
presencia de dos hábitats protegidos por
las directivas de la Unión Europea.
Asimismo, la zona ha sido propuesta como de
especial protección para las aves y alberga
especies amenazadas. Casals, por su parte,
recordó que la depuradora de Cala en
Porter, construida por el Govern, está
situada dentro de una Área Natural de
Especial Interés (ANEI) y cuenta, por
tanto, con «valores de protección mucho más
elevados».
El próximo martes la
comisión permanente de la comisión balear
de Medio Ambiente, formada por políticos,
debatirá el plan sectorial de residuos. Sin
embargo, su aprobación definitiva depende
del Consell. Aún así, la institución
insular no podrá darle el visto bueno
definitivo si el Govern no aprecia razones
«de interés público de primer orden y
después desestimar otras alternativas»,
según informó en un comunicado el Govern.
En este punto, la consellera insular
fue contundente: «Se tendría que estar
ciego para decir que el servicio de
tratamiento de residuos no es de utilidad
pública cuando da servicio a toda Menorca».
Y es que el Consorcio de Residuos Urbanos
está integrado por los ocho municipios de
la isla.