EL MUNDO
PALMA.- Radiomanía monta
un programa dedicado a la corrupción en
Mallorca y, a la vista de su contenido, lo
guarda en un cajón. Esta emisora de radio
invitó a dos redactores de EL MUNDO/El Día
de Baleares para abordar sonados escándalos
como el pelotazo de Can Domenge y el
de Son Massot; el continuado trato de favor
a los establecimientos Cursach; o el
imparable escándalo del Museo Es
Baluard.
A la cita acudieron los
periodistas de este diario Esteban
Urreiztieta y Lorenzo Marina. Ambos se
limitaron a informar sobre los detalles de
la última multimillonaria operación
urbanística liderada por Maria Antònia
Munar así como de los modus operandi
del empresario de ocio. La tertulia la
completó el empresario Guillermo Homar,
gerente de la Asociación de Bares musicales
de Palma.
El programa se grabó
durante la tarde del pasado miércoles, tuvo
una duración aproximada de una hora, y
tenía previsto emitirse a las ocho de la
tarde de ayer. Sin embargo, este contenido
desapareció como por arte de magia de la
parrilla de la emisora que dirige Alejandro
Vidal sin mediar una sola
explicación.
Urreiztieta abordó la
venta del solar público de Can Domenge
recordando que el Consell de Mallorca se
deshace de una parcela de titularidad
pública «a mitad de precio». Es decir, «a
600 euros el metro cuadrado cuando en estos
momentos el precio de mercado alcanza ya
los 1.200 euros».
Los datos
eliminados
Subrayó que el
concurso se hizo público «el pasado 3 de
enero, cuando la mitad de la población se
encontraba de vacaciones y que la
institución que preside y maneja Munar sólo
dio 15 días de plazo a los concursantes».
El redactor calificó la licitación como
«uno de los mayores escándalos urbanísticos
de la historia de Baleares» y criticó «la
pasividad de la Fiscalía de las Islas ante
acontecimientos presuntamente delictivos y
que merecen, cuando menos que sean
investigados». Por su parte, Marina recalcó
el hecho de que el Ministerio Público no
actúa de oficio en Baleares ante «claros
casos de corrupción como sí que ocurre en
otras comunidades autónomas». Asimismo,
precisó que el pelotazo de Can
Domenge destruirá una acequia protegida,
«la misma que el Consell sí que ha
protegido como Bien de Interés Cultural
(BIC) a su paso por La
Real».
Guillermo Homar relató la
experiencia sufrida por los bares del Paseo
Marítimo de Palma durante los últimos años
por culpa de las denuncias de la Asociación
de Salas de Fiestas de Baleares.
Este empresario describió cómo esta
asociación controlada por Bartolomé Cursach
y dirigida por Pedro Vidal -que
paradójicamente tiene una empresa con la
hija del discotequero- lleva interponiendo
denuncias contra los establecimientos que
hacen la competencia a los de Cursach por
elementos como «la decoración del local».
En este sentido, admitió que «los bares han
vivido durante los últimos años con miedo a
ser clausurados a instancias del
discotequero».