JUAN RIERA ROCA
PALMA.-
Aburrimiento en el aula, absentismo, calle,
drogas y/o alcohol, pequeña delincuencia,
correccional de menores. Este es el
itinerario que sigue un número no alarmante
pero tampoco despreciable de adolescentes
de nuestras islas, a los que el sistema
educativo no logra interesar a quienes lo
único que les preocupa es acabar la ESO
para buscar trabajo.
Conscientes de
que el problema de estos jóvenes es social
y no sólo docente, la Conselleria de
Presidencia puso en marcha el año pasado el
Programa Alter, consistente en ofrecer una
iniciación profesional con prácticas en
empresas junto con las asignaturas
esenciales de la Educación Secundaria.
El programa fue un éxito. De 60
jóvenes integrados inicialmente, todos
ellos en gran situación de riesgo social,
solo 3 abandonaron por propia voluntad, por
problemas de adaptación y convivencia. El
resto de abandonos, 8 más, fueron por
problemas de salud, traslado de la familia
o inicio de un empleo.
De los que se
quedaron, 49, no solo acabaron el proceso
educativo, sino que obtuvieron un
rendimiento académico considerable, con una
nota media de 7, lo que demuestra que la
problemática social no va forzosamente
aparejada a una incapacidad para el
estudio.
En vista de ello, la
Conselleria que dirige Rosa Puig y la
Dirección General de Familia de Pilar Mir
han decidido más que duplicar el alcannce
del programa para el curso actual, en el
que un total de total de 163 jóvenes de
Baleares que se encuentran en riesgo de
exclusión social por absentismo y
desinterés escolar participan el programa
Alter.
Este año, con un presupuesto
de 400.000 euros (frente a los 300.000
euros que se destinaron en 2005, y contando
con la cofinanciación de los ayuntamientos
más potentes de los que participan), serán
163 los alumnos, de entre 14 y 16 años, de
43 institutos de Enseñanza Secundaria de
las islas: 39 de Mallorca, 2 de Menorca y 2
de Ibiza.
63 empresas (43 más que el
pasado año) y 14 municipios (6 más) se
suman al proyecto, con el cual los usuarios
podrán hacer hasta 18 acciones formativas
complementarias distintas, como artesanía,
mecánica de automoción, restauración de
muebles, cocina o peluquería y
estética.