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  Viernes, 17 de marzo de 2006 Actualizado a las 01:25
 

La Comisión de Medio Ambiente aprobará el martes el proyecto del hospital Son Dureta II

La ponencia técnica dio ayer su visto bueno a la recalificación de los terrenos, tras constatar que Cort ha subsanado las deficiencias detectadas El Consell de Mallorca tendrá ahora la última palabra


M. A. RUIZ

PALMA.- Si no se cruzan nuevos contratiempos en su camino, la consellera de Salud, Aina Castillo, podrá cumplir su compromiso de empezar las obras del nuevo hospital de referencia Son Dureta II antes del verano.

La ponencia técnica de la Comisión Balear de Medio Ambiente dio ayer su visto bueno a la recalificación de los terrenos de Son Espases para acoger el proyecto, tras analizar la documentación adicional remitida por el Ayuntamiento de Palma. Salvo sorpresas de última hora, el acuerdo adoptado ayer será ratificado el martes por el Pleno de la Comisión, integrado por 25 miembros, antes de devolver el expediente al Consell de Mallorca para su aprobación definitiva.

El pasado mes de febrero, la Comisión de Medio Ambiente dejó el expediente sobre la mesa y reclamó al Ayuntamiento que le remitiera el estudio de impacto ambiental de cada una de los posibles emplazamientos que Cort y el Govern barajaron para construir el hospital, antes de decidirse por la finca de Son Espases, próxima al Monasterio de La Real. Además, exigió un informe de la Conselleria de Salud para justificar la necesidad de construir un nuevo hospital en vez de reformar el actual Son Dureta.

La acequia

Un hecho que el Consell de Mallorca aprovechó para anunciar a los cuatro vientos que el proyecto del hospital había quedado paralizado. Ahora, tras verificar la nueva documentación, los técnicos no han planteado objeciones a la recalificación de los terrenos, por lo que en principio no debe haber inconveniente para completar el trámite la próxima semana en el Pleno. La ponencia técnica cuenta con representantes del Govern, la Delegación del Gobierno y los tres consells insulars.

Pero no es el final de la farragosa tramitación que ha de seguir el proyecto antes de colocar la primera piedra del hospital. El expediente será remitido luego a la Comisión Insular de urbanismo, dependendiente del Consell de Mallorca, para su aprobación definitiva.

La recalificación de los terrenos ya recibió el pasado día 3 el visto bueno de la Comisión Insular de Patrimonio con el voto favorable de PP y Unió Mallorquina, mientras que votaron en contra todos los grupos de la oposición: PSOE, PSM y Esquerra Unida-Els Verds.

También plantearon objeciones tanto la asociación ARCA como el Colegio de Arqueólogos. La Comisión de Patrimonio impuso una condición a la ejecución del proyecto: debe preservarse la acequia árabe d'en Baster, protegida como Bien de Interés Cultural (BIC). Paradójicamente, se trata de la misma acequia que atraviesa la finca Can Domenge, que el Consell ha puesto a la venta para construir viviendas, sin haber incluido ninguna prescripción al respecto en el concurso público ni informar a las empresas interesadas sobre la existencia de esta pieza del patrimonio protegida. Esta canalización árabe, que abastece a Palma ininterrumpidamente desde 1229, parte en dos la finca de 52.200 metros cuadrados que se extiende entre el Camí de Jesús y la calle General Riera.

 
   
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