R. DÍEZ YAGÜE
PALMA.-
Tranquilidad y buenos alimentos. El
baloncesto balear vive los momentos más
bajos del mejor año de su Historia. En la
ACB, el Llanera Menorca encadena siete
derrotas consecutivas y se la juega a vida
o muerte el próximo sábado ante el Lagun
Aro. El Palma Aqua Mágica presenta la misma
racha negativa en la Liga LEB y su técnico,
Mario Palma, no conoce aún la victoria. Por
su parte, el Drac Inca suma dos derrotas
seguidas, aunque mantiene su posición en la
parte alta de la clasificación.
El
Llanera Menorca no puede permitirse fallar
el sábado (19 horas) ante el Lagun Aro de
Bilbao. Una derrota igualaría los peores
registros de la primera vuelta y teñiría de
negro el futuro menorquín. A falta de 11
jornadas para el final, el equipo de Curro
Segura tiene que verse las caras con los
grandes de la competición, así que el
choque del sábado en el Pavelló Menorca
será fundamental. De momento, el presidente
José Luis Sintes estudia la incorporación
de un escolta comunitario en las próximas
horas. El jugador, según anunció IB3 Ràdio,
tendría pasaporte comunitario, no habría
jugado en la ACB pero llegaría para decidir
en los momentos claves. Su fichaje
supondría la baja de un miembro de la
plantilla todavía por estudiar.
En
Palma, la racha de derrotas consecutivas es
la misma, aunque acrecentada con una
crueldad extrema. De las tres últimas
derrotas, dos han sido en la prórroga y
otra en el último minuto. Esto es sólo un
ejemplo de cómo han ido los partidos desde
la llegada de Mario Palma, que aún no
conoce la victoria. Sin embargo, el club
palmesano no quiere nervios y se arma de
paciencia. Ya han movido las fichas que
creían convenientes y no es tiempo de hacer
más cambios. Desde la dirección hay
confianza en que el equipo reaccione sobre
la base de los dos nuevos fichajes, Tutt y
Bergersen, que han aportado una mayor
competitividad. «Perder los partidos de
esta manera pone a todo el mundo muy
nervioso, pero tenemos que ganar un partido
ya y después iremos sobre la marcha»,
razonan en el seno del club palmesano,
confiando en que se alcanzan las
eliminatorias por el ascenso en plena racha
positiva. De momento, el renacer debe
comenzar el sábado, a las 18.00 horas, en
la cancha del colista, el Plasencia
Galco.
Más tranquilas corren las
aguas por Inca. El Drac ha sumado dos
derrotas consecutivas y debe ganar el
viernes al Bruesa (21.00 horas) para
mantenerse en lo alto de la tabla. En los
próximos días, el equipo del Raiguer espera
cerrar el fichaje del pívot estadounidense
reboteador y atlético que busca desde hace
tiempo en las ligas americanas y en los
descartes de equipos europeos. El Drac
tiene dos frentes abiertos y espera cerrar
alguno en las próximas horas.