Se equivoca quien crea que la escuela
religiosa es forzosamente proclive a
modelos de enseñanza que den las mismas
oportunidades al castellano que al catalán.
Esta semana las patronales Educació i
Gestió y FERE, agrupadas en torno a la
entidad Escola Católica, que reúne a los
centros de la Iglesia y de las órdenes
religiosas, ha emitido un comunicado
significativo:
«Escola
Católica considera imprescindible aclarar
que en los centros concertados la decisión
sobre el modelo educativo -incluido el
lingüístico- es en último extremo
competencia exclusiva del
titular».
Con estas
declaraciones contestaban a las hechas
pocos días antes por Jaume Juan, director
general de Administración Educativa del
Govern, gestor del nuevo modelo trilingüe,
que ha incluido en el decreto regulador la
posibilidad de que una mayoría cualificada
de padres exija la adaptación de un centro
al nuevo sistema.
Con este
comunicado Escola Católica dice a los
padres que las directivas de los centros
que así lo juzguen oportuno no les
obedecerán aunque mayoritariamente pidan el
trilingüismo.
Es notorio el
enfrentamiento por el modelo lingüístico de
algunos colegios privados religiosos con
los padres, como es el caso del Colegio
Sant Francesc.