JUAN RIERA ROCA
PALMA.- La llegada
a Baleares de dos grandes y prestigiosos
centros docentes religiosos que no harán
'ascos' a la implantación de nuevos modelos
educativos -como el sistema trilingüe que
prepara el Govern balear- hace temer a los
colegios privados tradicionales una pérdida
de alumnos.
Estos centros serán en
realidad cuatro, ya que en ambos casos los
patrocinadores tienen previsto mantener
separados a los niños de las niñas en dos
bloques diferentes. Este modelo de
educación, aparentemente arcaico, está
retomando fuerza en países 'progresistas'
en lo educativo, como Suecia.
La
Fundación Educación y Familia de las Islas
Baleares, vinculada al Opus Dei, promoverá
dos colegios -uno para chicas, otro para
chicas- en un solar ya adquirido en el
ParcBIT. Estos centros darán cabida a unos
1.600 alumnos, según informaban hace un mes
los rocinadores.
Menos conocido es el
proyecto de los Legionarios de Cristo,
orden religiosa relativamente joven pero
cuyos colegios han adquirido gran prestigio
en otros puntos de España, que se
desarrollará en un solar junto al complejo
comercial temático Festival Parck, en el
municipio de Marratxí.
Estos centros
supondrían ya de por sí una competencia
directa a otros, como es el caso del Madre
Alberta, al que tradicionalmente llevan a
sus hijos las familias afines al Opus Dei,
que en Baleares son bastantes, a la espera
de la construcción del centro docente
vinculado a esta Prelatura
Personal.
Pero a la competencia
normal entre centros que cabía esperar de
la apertura de colegios de prestigio en las
Islas hay que añadir ahora dos nuevas
circunstancias que pueden resultar
determinantes: la llegada del trilingüismo,
ya el curso 2006-2007 y la llegada, aún sin
fecha, del 'cheque escolar'.
El
trilingüismo consiste, como ya se ha
informado, en la impartición de un tercio
del horario lectivo en catalán, otro en
castellano y otro en una lengua extranjera
a elegir, normalmente el inglés. El
objetivo es garantizar el dominio real de
las tres lenguas mediante una práctica
exhaustiva.
El 'cheque escolar'
consiste en una modalidad de financiación
pública de la educación que solo los países
más modernos se han atrevido a imponer y
que consiste en 'dar' a los padres el
dinero que el Estado destina a la educación
de sus hijos para que ellos los gasten en
el colegio que elijan.
El ala
nacionalista del profesorado, en el que
curiosamente se alinean profesores
vinculados al STEI-i con algunos centros
docentes privados religiosos ha anunciado
ya que se resistirá a la implantación del
modelo trilingüe, por temor a que se vea
reducido el protagonismo omnímodo del
catalán.
En previsión de este
rechazo, la Conselleria de Educación ha
incluido en el decreto que regulará la
implantación del trilingüismo la
posibilidad de que los padres tengan la
última palabra, o gran poder, a la hora de
exigir al centro que adopte el modelo de la
enseñanza en tres idiomas.
De otro
modo, la única posibilidad de acceder a un
centro que aplique ese modelo es hacerlo
asistiendo a un colegio privado no
concertado, ya que éstos, la mayoría de los
cuales -como los del Opus Dei o los
Legionarios- no dudarán, con toda
probabilidad, en aplicar ese
sistema.
Sin embargo, asistir a un
colegio privado no concertado tiene el
inconveniente de los 300 euros mensuales
que como mínimo hay que pagar por niño,
cantidad inasumible por muchas familias,
máxime si se tiene en cuenta que hay que
sumar costes de transporte, comedor,
actividades, etcétera.
Pues ni eso va
a frenar el éxodo que se teme ya desde
algunos de los colegios privados
tradicionales. Esta semana el presidente
del PP Mariano Rajoy, hizo en Madrid unas
declaraciones que pueden suponer, en caso
de materializarse, una revolución en el
mundo docente.
Rajoy, que parece que
parecía mirar a Baleares cuando hacía estas
declaraciones, dijo dos cosas. Una, que
apoyaba a los presidentes de Baleares y
Valencia en sus iniciativas de garantizar
la libertad de elección de colegio para
aquellas personas que quieran que sus hijos
se eduquen en castellano.
La otra,
que la libertad de elección de centro se
garantiza mediante la implantación del
modelo del 'cheque escolar', es decir, dar
a los padres la posibilidad de elegir a qué
colegio, público o privado, concertado o
libre, se destina la cantidad anual que la
Administración gasta en educación.
Si
se elige destinar el cheque a un colegio
público, no le costará más dinero, tal como
no le cuesta ahora llevar a sus hijos a un
centro de esta titularidad. Si elige
destinarlo a un concertado, tampoco tendrá
que pagar más. Y si acude a un privado
libre tendrá que pagar, en el peor de los
casos, un poco más.