LORENZO MARINA
PALMA.- La polémica
de las caricaturas de Mahoma, publicadas
hace meses en el diario danés Jyllands
Posten, sigue escociendo a la comunidad
musulmana. «Para cualquier musulmán supuso
un dolor inmenso», subraya Joan Carles
Salvà (Palma, 1957), delegado de la
Comunidad Islámica en Baleares.
Salvà
asegura que el origen de este «dolor
inmenso» no ha sido aún reparado. También
remarca que «insultos de esta gravedad, no
pueden quedar impune». «Nos reservamos
cualquier tipo de medida que podamos
tomar», subraya, auque eso sí, «dentro de
la legalidad», puntualiza.
Uno de los
principales motivos de resquemor para este
líder musulmán, convertido al Islam hace 20
años, es que, a su juicio, nadie les ha
pedido disculpas. «Si el Consulado danés
nos pide perdón, nosotros lo entenderemos y
nos quedaremos tranquilos», precisa este
líder musulmán.
Mientras tanto, este
conocido farmacéutico mallorquín asegura
que no han recibido explicación alguna tras
de la publicación de las polémicas
caricaturas del profeta. «El daño profundo
que se ha causado no ha sido
reparado».
Respecto a los disturbios
desencadenados por esta publicación de las
caricaturas de su profeta con un bomba por
turbante, Salvà es taxativo:
«Responsabilizamos a los autores de las
publicaciones y a los que los han alentado
de los disturbios que se hayan podido
causar».
«Mensaje de
amor»
Sin embargo, Joan Carles
Salvà hace un especial hincapié en el
«mensaje de amor» recogido en el Islam y en
su libro santo El Corán. El líder musulmán
subraya que muchos preceptos del Islam
prohiben, incluso, talar un árbol.
«El terrorismo no es propio del
Islam, es algo de una secta. No puedes ser
un ser taimado que pone una bomba mata
inocentes y se va o que se muere en el
intento, que es peor aún», insiste. En este
sentido, Salvà culpa tanto a determinos
movimientos pseudoislámicos como a buena
parte del mundo occidental por dar una
imagen sesgada del mundo musulmán. «Nadie
ha entrevistado al mufti de Jerusalen,
Ikrima el Sabri. Siempre ha dicho que el
terrorismo no va a triunfar».
Salvà
se muestra convencido de que el número de
musulmanes va a ir en aumento. No duda en
achacar los actos terroristas a la acción
de un grupúsculo. «En todo el mundo hay más
de 2.000 millones de musulmanes. Sólo una
parte mínima es la que comete estos
actos».
A pesar de sus apellidos
inequívocamente mallorquines, Joan Carles
Salvà se siente muy orgulloso de sus rasgos
semitas. «Soy semita musulmán, nadie tiene
el monopolio de la raza». Un motivo de
orgullo para él es su hijo mayor, de 18
años. Es hafi de Corán, esto es, se sabe el
Corán de memoria. «Yo no le he obligado,
porque es imposible obligarle a que lo
aprenda».