Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Jueves, 2 de marzo de 2006 Actualizado a las 00:56
 

DIA DE BALEARES / LA CRONICA
Las 'top models' de la política balear animan la velada

Por MARTA ZOREDA



El acto conmemorativo de la entrada en vigor del Estatut de Autonomía de Baleares transcurrió como de costumbre: sin apenas público y con escaso lucimiento. Fueron los políticos de siempre: Jaume Matas, Catalina Cirer, Joana Barceló, Francesc Antich, Maria Antònia Munar, Francina Armengol, Celestino Alomar, José María Rodriguez, Begoña Moragues, Francesc Fiol, Joan Fageda, Miquel Nadal...; los periodistas de rigor y una docena más de personas de la sociedad civil, en su mayoría las mismas de siempre: Mercedes Conrado, Alfonso Ballesteros, Fernando Alzamora, Rafael Perera, Raimundo Clar, Joan Carles Bestard... Y eso que este año se habían programado grandes novedades: en lugar de celebrarse el cóctel en los salones del piso superior, se celebró en los salones del piso inferior. Fue una novedad importante, pero no suficiente. Tampoco fue suficiente que el discurso del presidente del Parlament, Pere Rotger, fuera traducido al lenguaje de signos de los sordos por una intérprete; los sordos tampoco fueron.

En cuanto al discurso, pues estuvo en la línea esperada de ensalzar los grandes logros políticos alcanzados hasta ahora por el Estatut y de esperar que el futuro texto que se halla en trámite de elaboración consiga logros todavía mayores. Pero Rotger hizo algo todavía mejor, concederse unos segundos para la sinceridad y reconocer que tras 25 años de Estatut la mayor parte de la ciudadanía sigue sin interesarse por él. También resaltó la paradoja que supone solicitar consenso desde la tribuna parlamentaria para aprobar el nuevo Estatut, cuando en 25 años no han sido capaces de consensuar el nombramiento del Síndic de Greuges. En definitiva, que Rotger reconoció que hay consenso para regular la actividad política y los derechos de los políticos, pero no para defender las libertades y derechos fundamentales de los ciudadanos y supervisar e investigar las actividades de la Administración de Baleares, que son las funciones que tiene asignadas el Síndic de Greuges en el artículo 2 del actual Estatut.

Pero dejemos la política en paz, por favor, y vayamos a los aspectos lúdicos de la velada. ¿Cómo iban nuestros políticos? Pues como siempre, en su línea habitual. Por suerte, allí estaban las tres top models de la política balear para animar un poco la desangelada noche de ayer: Rosa Estaràs, Maria Antònia Munar y Maite Areal. De Munar lo primero que cabe destacar es que su progresión en el ámbito de la moda corre parejo con el de la política, con una audacia cada vez mayor, como si quisiera reafirmar sus dominios como reina de la pasarela o como si apurara sus últimas oportunidades de reinado. Munar se atreve con todo, incluso con las rayas horizontales, capaces de engordar a un fideo. Su conjunto de falda a rayas blancas y negras, ajustadas a la cadera, rodeando toda la masa corpórea desde la cintura a la pantorrilla, era casi una provocación.

Era tanto como decir, ¡a ver quién puede más! Quizás Catalina Cirer podría competir con ella en volumen, pero el recato, la timidez o el simple desinterés por la moda le impiden esos alardes de atrevimiento. En el caso de Maite Areal, su traje de chaqueta color negro pasaba desapercibido, voluntariamente desapercibido porque el fuerte de la señora del presidente son los zapatos. Es una de las grandes incógnitas de nuestra política: ¿pero dónde se compra Maite Areal los zapatos? Estos zapatos no los venden en Palma, ni en el madrileño barrio de Salamanca donde vive. Quizás en Nueva York, pero no en la Quinta Avenida, ni en sus aledaños, seguramente en algún extravagante comercio del Off Off Broadway. Son espectaculares. Los de ayer eran negros, con gruesa plataforma e interminable tacón, al estilo de los 70. Un nuevo hito que añadir en el impresionante zapatero de la señora de Matas.

¿Y nuestra tercera top models, cómo iba? El atuendo de Rosa Estaràs merece capítulo aparte. Jersey verde pistacho ajustado al cuerpo, marcando redondeces, y falda suelta estampada en marrón y pistacho. Hasta aquí todo más o menos normal. El toque de vanguardia venía dado por un cuello a juego imitando piel de leopardo, o algo así, que rodeaba el cuello a modo de collar y se anudaba detrás con un gran lazo de satén verde. Hay que empezar a preguntarse dónde se compra Estaràs los trajes y sobre todo dónde se compra los cuellos. Al conjunto sólo cabe hacerle un reproche: la combinación de marrón con media negra y zapato negro. En cualquier caso, hay que agradecer a nuestras tres top models su apuesta por la singularidad.

Los mallorquines de a pie, mientras tanto, prefirieron celebrar la Diada en el mercado payés y de época de la Llotja, que congregó a miles de personas.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad