INDALECIO RIBELLES
PALMA.- La
Concejalía de Vivienda del Ayuntamiento de
Palma que dirige el teniente de alcalde,
José Manuel Sierra, y su programa de
vivienda ya tiene la primera meta volante
pasada de la legislatura: el piso número
500 desde el inicio de esta iniciativa de
intermediación inmobiliaria, el pasado 22
de junio de 2004, gestionada por la empresa
Provivienda.
Según los datos de esta
entidad a fecha del pasado 31 de enero ya
se habían arrendado 490 pisos con un precio
medio de 423 euros por lo que, como
confirman fuentes de esta concejalía, «este
mes alcanzaremos el piso 500 de este
programa».
Si nos fijamos en las
intenciones iniciales de Cort con este
programa la cifra no es ta satisfactoria ya
que se preveían que para esta fecha
estuviesen alquilados un total de 800
pisos, a razón de 500 por año más otros 300
en la segunda mitad de 2004. El listón en
una primera instancia se puso demasiado
alto como lo refleja el hecho de que se
preveía alquilar nada menos que 2.300 pisos
en 5 años.
Pisos
rechazados
Pese al esfuerzo que
supone la realización de un programa como
el de Palma Habitada para la puesta
en el marcado de las viviendas vacías de la
capital, en la práctica, las expectativas
municipales poco pueden hacer frente al
censo de más 40.000 pisos vacíos.
Con los datos en la mano hay una
bolsa de 39.500 viviendas vacías en la
capital cuyos propietarios prefieren
dejarlas cerradas antes de ponerlas en el
mercado. Pese a las garantías que ofrece el
Consistorio, sus dueños prefieren tenerlas
sin ocupar antes que alquiladas o
arrendarlas sólo en los meses de verano a
precio de oro.
Lo curioso del caso,
además de haber llegado a un guarismo que
muchos ponían en duda, es que en realidad
podrían ser muchos más los pisos que el
Ayuntamiento de Palma o Provivienda
tuviera alquilados por el gran volumen
de vivienda que se ven obligadas a rechazar
a diario.
Según los datos de
Provivienda sólo en el pasado mes de
enero hubo 850 propietarios que se pusieron
en contacto con esta entidad para poner su
vivienda en alquiler.
De ellos sólo
se admitieron a un total de 62 propietarios
que pasaron con sus propiedades a engrosar
la lista de espera de esta entidad para
arrendar su propiedad. Como indican fuentes
de la Concejelía de Vivienda el principal
motivo para este rechazo se encuentra en el
ato precio de alquiler que los propietarios
pretenden cobrarles a los arrendatarios y
que superan ampliamente los 660 euros
máximo que está dispuesto a aceptar
Provivienda.
Y, en segundo lugar, el
mal estado de muchos de ellos que, en la
práctica impiden que Cort pueda ponerlos en
su bolsín de espera para poderlos arrendar.
Más de 1.000
inquilinos
Dada las garantías que
ofrece el Ayuntamiento a los propietarios
el Consistorio exige que bajen sus
pretensiones económicas para poder poner el
piso en el mercado a un precio asequible
para sus inqulinos, personas de escasa
rentas y uno de cada tres extranjeros.
A cambio Cort le garantiza el cobro
de las rentas de la vivienda durante un
periodo mínimo de los cinco años en los que
dura el contrato de alquiler, además, de
tener un seguro que le garantiza el buen
estado del inmueble durante el periodo en
que está alquilado.
Desde la
Concejalía de Vivienda se destaca la
satisfacción por estos datos a día de hoy
que «están en la línea que nos habíamos
marcado en un principio», apuntan fuentes
de la Concejalía de Vivienda. Sobre todo
por el fin social que está teniendo un plan
donde ya en el último mes de enero casi un
40% de los beneficiarios del mismo, 1.014
inquilinos a día de hoy, son extranjeros.
Un dato muy relevante por el hecho de que
éste es uno de los colectivos con más
dificultad en el acceso a la vivienda.