CB Granada: Nacho Ordín (20),
Jasen (7), Sanmartín (15), Borchardt (13),
Fernández (9) -cinco inicialH. También
jugaron Gutiérrez (6), Gianella (14),
Paraíso (23), Roberto Gabini (2) y Sánchez
(-).
Llanera Menorca: Krstic
(15), Nacho Yáñez (2), Mario Stojic (13),
Chris Moss (9), Bud Eley (4) -cinco
inicial-. También jugaron Reynés (-),
Alberto Miguel (14), Andrej Stimac (1),
Jordi Llorens (8) y Sabaté
(5).
Parciales: 23-15, 33-14,
18-21 y 35-21.
Arbitros: Pérez
Pérez, Llamazares y Martínez Díez. Sin
eliminados.
Incidencias:
Partido disputado en el Palacio de los
Deportes de Granada ante cerca de 7.000
espectadores.
GRANADA.- El Llanera
perdió una buena oportunidad de retomar el
camino de las victorias ante un rival
directo en la zona baja de la tabla, pero
el CB Granada disputó el mejor partido de
la temporada ante un rival que acumula ya
su quinta derrota consecutiva.
El
equipo andaluz dominó el partido desde el
principio y fue muy superior a un Llanera
que defraudó en el Palacio de los Deportes
granadino.
El 5-0 de los primeros
minutos ya dejó claro que el CB Granada iba
a estar siempre por delante. A los siete
minutos los del técnico Sergio
Valdeolmillos ganaban 17-6, pero fue en el
segundo cuarto cuando logró el tirón
definitivo que rompió el choque, gracias a
un parcial de 20-2 que dejó el marcador en
47-21 a falta de dos minutos para el
descanso.
El equipo de Curro Segura
tuvo muchos problemas para atacar las
defensas alternativas del CB Granada, a
cuyos jugadores les salió todo en
ataque.
En el inicio del segundo
tiempo hubo un atisbo de reacción de los
visitantes con un parcial de 0-8 guiado por
el base Krstic, pero un 66-47 en el minuto
27 -diecinueve puntos de desventaja- fue la
ocasión en la que los de Menorca estuvieron
mas cerca en el marcador.
Un
extraordinario José Antonio Paraíso,
olvidado hasta hace pocos encuentros y que
hoy logro 41 puntos de valoración, llevó en
volandas al CB Granada en los minutos
finales de encuentro.
Valdeolmillos,
incluso, pudo dar descanso a sus jugadores,
ya que la rentas no hicieron más que
aumentar ante un Menorca desquiciado que
acabó con los brazos bajados.