Por su parte, el president del Govern
balear, Jaume Matas, pidió ayer «paciencia»
en relación a las obras viarias que su
Gabinete ejecuta en Eivissa, si bien
sostuvo que «al final» los hechos
«demostrarán que estas carreteras son
respetuosas con el medio ambiente» y
«necesarias» para «garantizar la
seguridad».
Matas manifestó en una
rueda de prensa su respeto hacia las
personas que se manifestaron el pasado
viernes en Eivissa en contra de los
proyectos viarios que ejecuta el Govern,
aunque sostuvo que cuando las obras estén
acabadas «se verá, como ha pasado en
Mallorca, que son carreteras» que «hacen
disminuir los accidentes».
Estas
carreteras «vienen a corregir un déficit
histórico que tenía la isla de Eivissa
desde hace muchos años», ya que «no se
había invertido el dinero que necesitaba en
infraestructuras», aseguró.
«Al
final estoy seguro de que los hechos
demostrarán que estas carreteras son
respetuosas con el medio ambiente» y
mostrarán que «son además una muy buena
solución para resolver un problema muy
importante que existe en Eivissa», recalcó.
El presidente del Govern se refirió
también a los planes del Ministerio de
Fomento de suscribir un nuevo convenio
viario con los consells que, a su parecer,
debe otorgar a las instituciones insulares
las encomiendas de gestión de las obras, a
fin de que puedan «hacer y decidir las
carreteras que quieren hacer».
Matas
también aseguró durante su comparecencia
ante los medios que las encomiendas de
gestión «se han aceptado en Canarias», de
modo que «no hay ningún motivo por el cual
los consells no puedan hacer directamente
las carreteras».