RICARDO FERNANDEZ
EIVISSA.- El
portavoz del Consell Insular de Eivissa y
Formentera, Joan Marí Tur, reiteró ayer la
intención del equipo de Gobierno de la
máxima institución pitiusa por mantener los
proyectos de mejora de las carreteras de
Eivissa tras la manifestación celebrada la
tarde del pasado viernes en Vila.
En
un comunicado que el portavoz leyó a viva
voz, el Consell Insular de Eivissa y
Formentera quiso poner de manifiesto «su
más absoluto respeto al derecho
constitucional que ampara la libertad de
manifestación, aunque considera que, en el
acto que tuvo lugar ayer, sobraron los
insultos, las ofensas personales,
lanzamientos de objetos y agresiones con
líquidos ácidos que incluso obligaron a la
atención sanitaria de algunas personas,
tres de ellos niños».
En relación al
número de participantes en la manifestación
del viernes, la máxima institución pitiusa
recordó que las valoraciones realizadas por
los medios de comunicación oscilaban entre
los 6.000 y los 23.000 manifestantes. El
equipo de Gobierno ha decidido oficialmente
«quedarse con las cifras facilitadas por el
Cuerpo Nacional de Policía, unas cifras
que, aunque la Delegación del Gobierno no
quiso hacer públicas, quizá porque no
llegaban a las aspiraciones realizadas por
el Partido Socialista, señalan una
participación de menos de 6.000
personas».
Marí Tur recordó
que en la manifestación «fue invitada a
participar gente de fuera, como el caso del
señor Antich, que tras haber pasado toda
una legislatura bajo su mandato en Baleares
sin haber podido inaugurar nada en Eivissa
y Formentera, quiere ahora impedir
cualquier tipo de progreso en las
islas».
En este sentido, el portavoz
del Consell subrayó que «aquello que la
izquierda no consiguió con votos, quieren
ahora conseguirlo con gritos, pancartas e
insultos».
Cifras
satisfactorias
De la misma
manera, el equipo de Gobierno del Consell
Insular pitiuso destacó que «atiende todas
las manifestaciones y reclamaciones
ciudadanas, pero mantiene su voluntad de
seguir trabajando en la mejora de la
calidad de vida de los ciudadanos de las
Pitiüses, a través de la construcción de
residencias para mayores, centros
especializados para discapacitados y
enfermos psíquicos, ayudas a deportistas y
a estudiantes, la construcción de
hospitales y centros sanitarios, de
colegios, la mejora de caminos rurales y
electrificación de núcleos rurales, la
recuperación del Patrimonio, mejora del
transporte y ayudas a asociaciones, entre
otros».
El Consell Insular reiteró su
intención de «seguir cumpliendo su programa
electoral y deja en manos de los
ciudadanos, como así lo establece un estado
democrático, la decisión de elegir entre
quienes en lugar de realizar una oposición
constructiva se dedican a organizar
manifestaciones y a defender una política
de negación, o quienes trabajan para
ofrecer los mejores servicios a los
ciudadanos».