EDUARDO COLOM
CALVIA.- El
Ayuntamiento de Calvià prevé ampliar el
único polígono industrial del municipio, el
de Son Bugadelles, en Santa Ponça.
Concretamente, tiene previsto acogerse a
los márgenes de crecimiento definidos por
el Plan Territorial para aumentar la
superficie industrial y de servicios en
261.345 metros cuadrados.
Asimismo,
incluirá en las nuevas catalogaciones de
suelo otros 350.980 m2 de terreno que
actualmente ya se encuentran parcialmente
ocupados por naves industriales pese a no
contar con la calificación
pertinente.
Las nuevas parcelas por
las que se expandirá el polígono son tres.
Una de ellas, la de 351.000 metros, se
extiende entre el polígono actual y la
carretera Palma-Santa Ponça (la que
actualmente se está desdoblando). Es decir,
en dirección sureste. Es la zona
natural de expansión de Son
Bugadelles y en la actualidad ya se
encuentra parcialmente ocupada por
instalaciones industriales. Según fuentes
municipales, cuenta con numerosos pequeños
y medianos propietarios.
El gobierno
de Carlos Delgado, ciñéndose a lo
estipulado por el Consell, ha escogido
otras dos áreas para ampliar el
polígono.
Una de ellas es un solar de
125.530 metros cuadrados ubicado a la
izquierda de la carretera interior que une
Santa Ponça y Calvià vila. Una
parcela rectangular en la que se podrán
edificar nuevas naves
industriales.
La otra zona es el
llamado triángulo de Galatzó.
Un terreno en forma de cuña de exactamente
135.815 metros cuadrados. Emplazado a
escasos metros de la urbanización Galatzó,
donde habitan cientos de familias. El
Ayuntamiento ha previsto que la zona sea
destinada a servicios. Lo que en teoría
significa que allí no podrán construirse
naves industriales. Aunque sí edificios de
oficinas y otros equipamientos de carácter
comunitario como instalaciones deportivas,
colegios o centros de atención
médica.
Según ha podido saber este
diario, estas dos últimas parcelas fueron
adquiridas hace meses por el promotor y
constructor Vicente Grande.
600
euros por metro
En cualquier
caso, la ampliación de Son Bugadelles no es
una operación inminente. Ni mucho menos. Lo
que ahora ha presentado el Consistorio es
un avance de la adaptación del PGOU al Plan
Territorial del Consell. Es decir, se han
pintado las zonas susceptibles de
albergar nuevas instalaciones sobre las
franjas previamente seleccionadas por la
institución que preside Maria Antònia
Munar. Falta que el Pleno lo apruebe
definitivamente y que el Consell refrende
el nuevo mapa urbanístico. Estaríamos, por
tanto, ante un plan de crecimiento para la
próxima década.
Se agotaría así el
crecimiento industrial de Son Bugadelles
-el resto de inmediaciones están
protegidas-. Algo que el regidor de
Urbanismo Alberto León cree «necesario si
se quiere potenciar el tejido industrial de
Calvià, especialmente de cara a garantizar
una mejor coyuntura económica durante el
invierno».
El precio del metro
cuadrado industrial en Calvià se ha
disparado, llegando a rayar los 600 euros.
El Ayuntamiento apuesta por aumentar la
demanda de suelo para rebajar el precio. Y
alega que las zonas seleccionadas son las
únicas por las que puede ganarse superficie
industrial en el municipio sin alterar lo
ya existente. En el caso del triángulo
de Galatzó, León asegura que no se
causarán perjuicios visuales o acústicos a
los vecinos del barrio.