«Luego se sorprenden de que digamos que
la Delegación de Gobierno actúa como el
mamporrero de Madrid», comentó ayer el
portavoz del PP de Baleares, Miquel Ramis,
sobre los exabruptos de Jordi Bayona. En
opinión de Ramis, las afirmaciones del
periodista «entran en el terreno de la
ofensa personal y hacen un flaco favor
tanto a Baleares como a su jefe [Ramon
Socías], que es quien puede meter en vereda
los excesos de este señor». Al respecto,
recordó que la Delegación del Gobierno
debería guardar el más estricto «respeto» a
las instituciones de las Islas.
El
portavoz popular indicó que su
partido no ha tomado ninguna decisión sobre
la posibilidad de emprender acciones
judiciales contra Bayona, aunque auguró que
«tendrá que asumir la responsabilidad de
sus manifestaciones. Ante la perspectiva de
tener que retractarse ante el juez, supongo
que preferirá hacerlo sin dar la cara, con
cierta cobardía, sin dar la cara», algo que
en opinión del portavoz del PP es muy
propio de Bayona.