M. A. RUIZ
PALMA.- El Govern no
ocultó ayer su indignación ante la
actuación del jefe de prensa de la
Delegación del Gobierno, Jordi Bayona,
quien ha creado una página web personal en
la que acusa al juez instructor del caso
Formentera de prevaricar, sostiene que
los constructores «alegran el bolsillo» a
Matas y hace groseras insinuaciones sobre
la salud de president, de quien afirma que
«pierde la dignidad y el culo ante los
hoteleros que le colocaron en el trono del
Consolat de Mar». Unos hoteleros a los que
el periodista tacha de «insolidarios y
traidores a su país».
«Es la reacción
de un resentido que aún no ha encajado la
derrota electoral [del Pacte de Progrés] de
la que él fue, en buena medida, uno de sus
principales responsables», afirmaron ayer
fuentes oficiales del Ejecutivo balear en
declaraciones a EL MUNDO/El Día de
Baleares.
Las mismas fuentes
apuntaron que el Gobierno por el momento no
ha tomado ninguna decisión sobre la
posibilidad de recurrir a los tribunales
ante las «intolerables» afirmaciones, «que
se descalifican por sí solas», del
periodista encargado de diseñar la
estrategia de comunicación del delegado del
Gobierno, Ramon Socías.
El propio
Socías evitó ayer censurar la actuación de
su jefe de prensa y protocolo, dejando
claro que no tiene intención de
destituirle. «No tengo nada que comentar»,
«sobre lo que [Bayona] haga en una página
web personal ajena a la institución»,
afirmó el delegado del Gobierno, evitando
valorar el contenido de las afirmaciones
que hace el periodista.
A preguntas
de este diario, Socías disculpó a su jefe
de prensa apuntando que todos los
blogs [páginas personales de
Internet] «tienen un componente polémico
importante, porque recogen opiniones y
rumores que probablemente no se atreverían
a publicar en un diario».
Libertad
de expresión
¿Aun a riesgo de
caer en la injuria? Al respecto, Ramon
Socías replicó: «Coincido con EL MUNDO en
que hay que defender la libertad de
expresión. Vuestro diario ha sido adalid de
esta práctica, defendiendo incluso a
determinados tertulianos de la Cope y
columnistas que hacen insinuaciones
personales mucho más graves».
Y
quien se sienta ofendido, añadió, «puede
recurrir a las instancias judiciales para
defender su honor». En cualquier caso, el
delegado del Gobierno no cree que la
actitud de su jefe de prensa pueda
erosionar más la credibilidad de la
institución a la que representa. «El
portavoz del Gobierno en Baleares soy yo y
me hago responsable de mis propias
manifestaciones», puntualizó.
Como
informó ayer este diario, en su blog de
Internet Jordi Bayona se refiere a
Escarrer, Matutes, Fluxà y Barceló como
«los cuatro grandes hoteleros de Baleares
que, después de haber chupado hasta la
última gota a esta tierra, ahora se van a
otros países, probablemente a hacer el
mismo acto de rapiña».
Y añade en
alusión a Matas: «Que ciertos hoteleros le
colocaran en el trono del Consolat tras ser
los principales protagonistas de la
conspiración contra el Govern Antich no le
autoriza a perder la dignidad -y el culo,
en lenguaje llano- tras los hoteleros. ¿O
es que aún les debe más de lo que
imaginamos?».
También sostiene que
Matas se encuentra muy «cómodo con las
adjudicaciones de obras [públicas] y con
los grandes constructores... dicen que eso
da muchos votos pero, sobre todo, mucha
alegría al bolsillo».